Por: Andrés Monroy Gómez – abril 15 de 2014
En la noche del pasado 12 de abril, un grupo de aproximadamente treinta personas, que claramente defienden la ideología nazi y el fascismo, arremetió contra los murales pintados en proximidades del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá. Allí se rinde homenaje a las miles de víctimas de la violencia política que se ensañó contra los militantes de la Unión Patriótica (UP), así como a los despojados de sus tierras y los sindicalistas silenciados por su lucha social.
