Por: Marta Lucía Fernández Espinosa- enero 17 de 2012
Ante la situación actual en la que comunitaristas e identitarios pugnan por el control del planeta, en una disputa en que los perdedores siempre seremos los mismos, hay que tener claro lo que se juegan de nuestro cuerpo y nuestra vida como mujeres. En ese caso, es imperdonable que una mujer siga alelada frente al espejo.