Por: David Bernal y Omar Vera – septiembre 5 de 2012
Son 167 los días que han completado los trabajadores de la Vidriera de Caldas en un cese de actividades que ellos no decidieron: desde el 23 de marzo pasado, las directivas de la empresa decidieron declararla en iliquidez y parar la producción, lo que les permitiría eludir las obligaciones que traería consigo la definición de quiebra, especialmente en cuanto a sus obligaciones laborales. Desde entonces, en la carrera 6 con calle 39 de Pereira (Risaralda), los obreros organizados en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria del Vidrio y Afines (Sintravidricol) han instalado su carpa de la solidaridad, un espacio que, aunque modesto en recursos, ha servido para reunir en torno a los alimentos que comparten a los afectados por el cierre de la compañía, fortalecer su resistencia y evitar que la administración y los dueños de la vidriera sustraigan equipos, herramientas y mercancías de la planta.
(más…)