
Por: Fernando de la Cuadra – marzo 17 de 2017
Lo que se ha observado en las últimas semanas con las ramificaciones de las redes de corrupción montadas por la contratista Odebrecht es de una magnitud inimaginable. Cuando comenzó a conocerse el tenor de las ‘delaciones premiadas’ de los 77 ejecutivos de esta megaempresa, muchos políticos importantes y funcionarios del alto escalón gubernamental de países latinoamericanos comenzaron a desfilar por las páginas de los diarios y en noticiarios de televisión. Nombres como Alejandro Toledo, Ollanta Humala y Alan García en Perú; Uribe [y Santos] en Colombia; el panameño Ricardo Martinelli y el ex presidente de El Salvador, Mauricio Funes, fueron parte de la extensa lista de exmandatarios acusados de haberse beneficiado con las ‘propinas’ que efectuaba la empresa contratista para adjudicarse importantes proyectos de infraestructura regional.

