Por: Isabel Cristina Zuleta – marzo 12 de 2014
No bastan las experiencias nefastas que han ocasionado los estrangulamientos de los ríos de Colombia, un nuevo embate a la vida se celebra hoy con bombos y platillos: ¡la desviación del Río Cauca para la construcción de Hidroituango! Esta nueva desviación la celebran los promotores del proyecto como un hito de la ingeniería, y en efecto lo es, pero a la injusticia ambiental y social que desde el Estado se orquesta y que permite que en Colombia los afectados resulten siendo señalados y culpados de la desgracia que les impone el “desarrollo”.
