
Por: Omar Vera – septiembre 4 de 2017
Nicolás Neira tenía 15 años cuando fue asesinado por la Policía: fue violentamente golpeado por varios uniformados mientras participaba en las protestas del 1 de mayo de 2005 y esto le causó la muerte seis días después. Su padre, Yuri, no ha parado de buscar justicia durante 12 años por este crimen de Estado y se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la brutalidad policial en Colombia.