
Por: Carlos Medina Gallego – julio 14 de 2015
Resultan desafortunados para el país y para el proceso de paz los acontecimientos de la semana pasada, en los que a través de un operativo judicial, policial y mediático fueron capturados, judicializados y estigmatizados jóvenes estudiantes y egresados de las universidades Nacional y Pedagógica, activistas de derechos humanos, periodistas y líderes sociales y políticos del Congreso de los Pueblos, en una acción a todas luces irresponsable de unas autoridades que buscan dar resultados por los atentados de Bogotá a costa de lo que sea.
