
Por: Mohamed Hassan – enero 31 de 2014
Cuando los colonialistas franceses conquistaron Mali, el territorio formaba parte de una vasta zona económica que se extendía a lo largo y ancho del Sahel. Las caravanas partían de una ciudad oasis hacia otra, en línea recta a través del desierto. En aquella economía original reinaba una armonía entre los campesinos y los nómadas: los campesinos necesitaban a los nómadas para poder comprarles mercancías provenientes de otras regiones y constituían de ese modo su clientela. Toda la población de esa región era musulmana.
