
Por: Geovani Montalvo – abril 1 de 2011
Sólo en el primer trimestre de este año, las rebeliones populares en dos países árabes, Egipto y Túnez, lograron derrocar a sus mandatarios, quienes, además de permanecer por décadas en el poder, eran fuertes aliados de Estados Unidos. Esta situación, sin duda, está modificando la geopolítica de la región y está comprometiendo los intereses del imperialismo estadounidense.
