Por: Nuria Barbosa León* – agosto 22 de 2012
Los rasgos físicos de Jacob Alejandro Ñancupil lo identifican como un descendiente de los pueblos originarios de América Latina. De estatura pequeña, ojos rasgados y muy negros, labios carnosos y dentadura blanca, pelo negro y lacio, hablar bajo y pausado, andar lento y de pasos cortos, muestra la timidez de pertenecer a una comunidad de mapuches, excluida por siglos de una sociedad que los redujo hasta casi el exterminio y les arrebató su tierra y cultura.