Por: Eliana Riaño Vivas – diciembre 16 de 2014
La objeción de conciencia, un derecho individual que resguarda y ampara otros derechos –como la libertad de conciencia, la autodeterminación, la libertad de pensamiento y la libertad de credo–, es un derecho intrínsecamente privado que reconoce y da tratamiento especial a la afectación directa de una de las esferas más intimas del ser: la conciencia.

