
Juan Diego García – junio 11 de 2015
El reciente naufragio de una barcaza en el Mediterráneo con la muerte de más de 900 inmigrantes africanos despertó la indignación de la opinión pública mundial. Por su parte, las autoridades de la Unión Europea se rasgan las vestiduras y prometen tomar medidas para evitar que el drama se repita.