Por: Natalia Margarita Parada – octubre 10 de 2012
La incertidumbre en Marmato inició hacia 2004, cuando varias minas de oro que empleaban a decenas de trabajadores fueron vendidas. Como la mayoría de marmateños, Alex Álvarez vive de la minería. Al quedar sin trabajo tuvo que marcharse en busca de un sustento para él y su familia. Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que el arraigo a su tierra y a su trabajo lo trajera de regreso al ‘Pesebre de Oro’, nombre con el que los habitantes denominan a este pueblo minero que yace en la cima de una montaña del departamento de Caldas.

