
Juan Carlos Jaime Fajardo* – julio 14 de 2016
Un alcaloide se está produciendo en diferentes regiones de Colombia. Hoy les voy a contar cómo es su proceso, pero sin mencionar una región en específico para no estigmatizar a su población.

Juan Carlos Jaime Fajardo* – julio 14 de 2016
Un alcaloide se está produciendo en diferentes regiones de Colombia. Hoy les voy a contar cómo es su proceso, pero sin mencionar una región en específico para no estigmatizar a su población.
Por: Marta Lucía Fernández Espinosa
Claro que el capitalismo ha sido el enemigo, pero es un enemigo nuevo, recién aparecido. Las mayorías de pobres en el mundo son mucho más antiguas. Tal vez se piense que las empresas financieras son hermanas gemelas de las industriales y se tienda a poner en el mismo saco a capitalistas y banqueros, no obstante, la actividad bancaria es mucho más antigua que el capitalismo. Unos y otros han llegado a inconciliables hostilidades, ya que el esfuerzo riesgoso del industrial no se compara con la holgazanería parasitaria del banquero, más o menos como lo afirmara Henry Ford en las primeras décadas del siglo XX.
En su presentación ante la Comisión Segunda del Senado, Iván Cepeda reconstruyó los indicios y testimonios que relacionan a Álvaro Uribe con el narcotráfico y el paramilitarismo desde la década de los 80.
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Esta presentación fue elaborada por la Unidad de Trabajo Legislativo del senador Iván Cepeda Castro y puede consultarse en http://ivancepedacastro.com
Por: Omar Vera – septiembre 18 de 2014
Pruebas, testimonios, documentos y acusaciones claras marcaron el debate de control político que, el pasado 17 de septiembre, citó el senador Iván Cepeda (Polo Democrático Alternativo, izquierda) contra el expresidente y también senador Álvaro Uribe (Centro Democrático, extrema derecha) por sus vínculos con el narcotráfico y el paramilitarismo.
Mayo 21 de 2008
La extradición, el pasado martes 13 de mayo, de 14 jefes paramilitares a EE.UU. responde a estrategias electorales diseñadas para favorecer al Partido Republicano, debilitado sustancialmente por la guerra en Iraq, el problema con los combustibles, la baja del dólar y el Plan Colombia. Por otra parte, a Uribe le sirve para apoyar la reelección de la seguridad democrática, buscando opinión favorable luego de los escándalos de la parapolitica y por los dineros que se pueden recibir para ayuda al Plan Colombia y su postergación, el Plan Consolidación. La extradición, al ser una estrategia electoral, no está pensada para hacer justicia sobre las personas que cometieron crímenes de lesa humanidad y se convierte en una pantalla que favorece la imagen de un presidente de extrema derecha y niega la posibilidad de que se juzguen y castiguen los crímenes que cometieron estos comandantes, al tiempo que obstaculiza la reparación de las víctimas y no permite que se esclarezca la verdad en torno a los verdaderos responsables de estas acciones.
Abril 24 de 2008
En las dos últimas décadas, Colombia ha atravesado por un proceso de institucionalización del narcontráfico y, con éste, por el desarrollo de una estructura paramilitar fundada para garantizar el control y expansión sobre el territorio de los intereses que controlan el aparato estatal. Durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez este proceso ha avanzado a pasos agigantados y se aviene la alineación de estos actores dentro de la institucionalidad, lo que aviva las pugnas por el poder en las que cada sector de las clases dominantes apuesta por el control territorial y político que, a futuro, definirá quién se queda con la tajada más grande del pastel.
Por: Juan Diego García – noviembre 4 de 2007
Ni el Plan Colombia ni el que será, con bastante probabilidad, el Plan México constituyen iniciativas de cooperación internacional destinadas a combatir el crimen organizado. No es ése, al menos, su principal objetivo y, vistos los resultados en Colombia, tampoco se avala su eficacia como instrumento para combatir a las mafias. En Colombia se abandona pronto el objetivo antidroga para centrarse en el combate a la insurgencia y la represión de la protesta social. Desde un principio quedó claro cuál era el verdadero objetivo y fue evidente que la lucha contra el crimen organizado era tan sólo una excusa. Por otra parte, en Colombia ni se ha logrado someter a la insurgencia armada, ni se acallan las protestas sociales –cada vez más amplias– ni el comercio de la droga disminuye. Los datos de la DEA, la ONU y las autoridades nacionales difieren sensiblemente, pero en ningún caso permiten optimismo alguno. En pocas palabras, el Plan Colombia, en todas sus versiones y renovaciones, ha resultado básicamente un rotundo fracaso.
Por: Juan Diego García – octubre 24 de 2007
La imagen del presidente colombiano ya no parece tan sólida como antes. Un escándalo diario lo atenaza y sus iniciativas resultan improvisadas, contradictorias y sin futuro. Uribe se encuentra contra las cuerdas y, mientras sus partidarios incondicionales proponen un tercer mandato, muchos sugieren que le será difícil, cuando no imposible, terminar el segundo. De hecho, lo corroboran las movilizaciones populares que exigen su renuncia, como ha ocurrido masivamente este doce de octubre.