Por: Christian Peñuela – enero 27 de 2012
El 18 de enero de 1989 fueron asesinados 13 funcionarios de una comisión judicial que investigaba una serie de homicidios y desapariciones forzadas en los municipios de Cimitarra, Puerto Parra y Simacota, del departamento de Santander, a manos de paramilitares aliados con miembros de la Fueza Pública, narcotraficantes y los dueños del poder en la región. Veintitrés años después, los familiares de las víctimas, organizaciones sociales y maś de 3.000 personas llegaron hasta la vereda La Rochela, ubicada en Simacota, para conmemorar este crimen de lesa humanidad y, de paso, denunciar la impunidad que aún reina en el caso y el incumplimiento a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado colombiano.
