
Por: Juan Diego García – junio 22 de 2017
El acoso sistemático contra el gobierno de Maduro no es más que la prolongación de la misma estrategia emprendida contra Chávez en su día. Y los motivos son los mismos: en lo interno, impedir que nuevas políticas sociales afecten los intereses de una minoría oligárquica, parasitaria e incompetente que ha usufructuado sin medida la riqueza de aquella “Venezuela la rica, Venezuela la grande” del poeta Neruda; y en lo internacional, destruir una política exterior que promueve la integración regional y la búsqueda de nuevos socios comerciales en armonía con el nuevo orden mundial, tal como lo hacen otros muchos países del área, incluyendo a México, el aliado más cercano de los Estados Unidos. Todo ello despertó de inmediato las alarmas en Washington, que ya ha visto muy disminuida su hegemonía en el hemisferio. No debe, entonces, sorprender la unidad entre las clases dominantes criollas y el gobierno de los Estados Unidos y sus aliados.


