Mayo 20 de 2008
Más de cuarenta días han transcurrido desde que se inició la huelga de hambre en la Penitenciaria de Alta Seguridad de Palo Gordo, ubicada en Girón (Santander), el pasado 31 de marzo y aún no se ha obtenido pronunciamiento alguno por parte de las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) y del mismo centro. La huelga de hambre es una medida desesperada por la que han optado los presos políticos del patio número tres, beneficiarios de las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA y a la que han apelado en varias oportunidades, a pesar de las implicaciones para su integridad física y mental.