Dos militares guatemaltecos implementan tácticas de inteligencia en contra de quienes se oponen a la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN-Pronico). Desde sus oficinas, dirigen acciones de espionaje, seguimiento y criminalización en contra de líderes comunitarios, concejos ancestrales y la prensa local. Para este gigante minero, la difusión de rumores, la compra de líderes comunitarios, el financiamiento a la Policía y la fabricación de pruebas falsas es un cúmulo que forma parte del gran plan: mantener funcionando al proyecto Fénix.
Por: Marcela Zuluaga Contreras – noviembre 8 de 2021
Claudia Jimena Pai habla de forma serena cuando se le pide que cuente su vida: como muchos indígenas, sabe que hay cosas que no pueden hacerse con prisa y que requieren que uno se piense bien las palabras. Se describe a sí misma como una mujer sencilla del municipio de Tumaco, ubicado al extremo suroccidental de Colombia, que mantiene una fuerte conexión con su territorio, la naturaleza, los ríos, las plantas y los animales, a la vez que lucha por los derechos de su pueblo awá en una de las regiones más peligrosas de Colombia.
Por: Marcela Zuluaga Contreras – noviembre 8 de 2021
Martha Alfonso es una mujer fuerte y decidida, de palabras resueltas y mirada cálida. Toda su vida ha estado vinculada a la lucha social y a las durezas de ser mujer, maestra y sindicalista en Colombia, el país donde más se asesina a quienes defienden los derechos de los trabajadores, según la Confederación Sindical Internacional (CSI).
Por: Marcela Zuluaga Contreras – noviembre 8 de 2021
A Jakeline Romero Epiayú le ha tocado ver como cada año la mina de El Cerrejón le arrebata grandes mordidas a lo que era el territorio ancestral de su pueblo wayúu, mientras la gente muere de sed y hambre en el desierto.
Cada 29 horas una mujer es agredida en Colombia por defender los derechos humanos, mientras los responsables por estos hechos gozan de casi total impunidad.
En junio 2017 una bomba estalló en el Centro Comercial Andino del norte de Bogotá, segando la vida de tres personas. A los pocos días, la Policía detuvo a diez personas por su supuesta participación en el atentado, entre ellas Lina Jiménez, una estudiante de artes plásticas cuya foto se hizo viral. Estos jóvenes tenían algo en común, y no era su participación en el atentado, sino que todos eran amigos.
Miles de refugiados rohingyá huyen del exterminio étnico en Birmania. Foto: United to End Genocide.
Por: Gaudí Calvo – noviembre 1 de 2017
Según las últimas declaraciones del jefe del ejército birmano (Tatmadaw), Min Aung Hlaing, los medios de comunicación han exagerado el número de rohingyás que han debido huir tras las operaciones de limpieza étnica que se ejecutan desde el 25 de agosto último. Se estima que, desde esa fecha, 550.000 rohingyás se han visto obligados a abandonar los campos de concentración donde eran obligados a vivir en el estado de Rakáin, fronterizo con la república de Bangladesh.
Miguel Ángel Beltrán regresó a la libertad el pasado jueves. Foto: Omar Vera.
Por: Andrés Gómez – septiembre 5 de 2016
El profesor Miguel Ángel Beltrán recuperó el pasado jueves su libertad por orden de la Corte Suprema de Justicia, luego de una batalla de más de siete años por demostrar su inocencia.
Por: Miguel Ángel Beltrán Villegas – agosto 23 de 2016
Ya cumplo un año de haber sido privado de mi libertad. Este es casi el mismo tiempo que ha transcurrido desde el nacimiento de mi hijo menor, el pequeño osito. Todavía impregnaban mi cuerpo los olores a placenta, leche materna y hierbas medicinales cuando, aquel viernes 31 de julio, un sorpresivo retén de policía atravesado en la vía me detuvo muy cerca de la notaría donde hacía las gestiones para el registro civil del bebé. En los primeros días de detención pensé muchas veces en esos largos segundos transcurridos inmediatamente después de que aquel joven y afable policía solicitó mi identificación y durante los cuales tuve la plena conciencia de que, una vez el agente de la Fuerza Pública digitara mi número de cédula, ya nada podría hacerse. ¿Debí, entonces, fingir que había extraviado mis documentos y reportar un número diferente o advertirle que tenía problemas judiciales ‘menores’ y luego proponerle que pagaría por su silencio? Al final concluí que lo que yo quería y debía hacer fue precisamente lo que hice, aunque el dolor de estar de nuevo lejos de mi esposa e hijos me desgarraría el alma.
Se acaban de cumplir cuatro años desde que, el 19 de junio de 2012, el ciberactivista australiano Julian Assange, paladín de la lucha por una información libre, se viera obligado a refugiarse en las oficinas de la Embajada de Ecuador en Londres.