Por: Gearóid Ó Loingsigh – junio 30 de 2016
Llevamos casi cuatro años de los diálogos de paz con las FARC y por fin se nota un leve cambio. Es aceptable criticarlos, ya que existen muchos debates sobre el alcance y naturaleza de los acuerdos firmados. Todavía, las FARC-EP son las voces de una minoría, pero por lo menos existen. Sin embargo, hay un elemento del proceso que no solo no ha cambiado sino que se ha fortalecido y es la cuestión del lenguaje que usamos para describirlo.
