
Por: Marcela Zuluaga – noviembre 27 de 2014
El pasado 31 de octubre, la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema (Anspe) prescindió de los servicios de más del 87% de los cogestores de la Red Unidos, a quienes no se les renovó contrato en función de la política de austeridad impulsada por el gobierno. Este hecho no sólo ha despertado la inconformidad de los profesionales afectados, que sólo en Bogotá ascienden a 240, sino que pone en entredicho que la entidad pueda cumplir con las metas de atención a las familias en situación de pobreza extrema que éstos acompañaban.