Por: Ina Azafrán* – septiembre 8 de 2009
Con la puesta en funcionamiento de la Central Hidroeléctrica Urrá I, ubicado en el municipio de Tierralta (Córdoba) y que inundó 7.400 hectáreas, se transfiguró por completo al río Sinú y a la Ciénaga Grande de Lorica, se cambió abruptamente la dinámica social de las poblaciones y se aceleró el deterioro medioambiental. Los efectos se empezaron a sentir y ver desde la construcción y se han ido acentuando con el paso del tiempo, y no parece que la situación vaya a mejorar en algún momento.