
Por: Juan Diego García – diciembre 5 de 2017
Sin tomar en consideración la interesada propaganda del capitalismo que ha descrito siempre la Revolución Rusa de 1917 con los trazos más oscuros y siniestros, resulta inevitable destacar su importancia, seguramente, como el suceso más trascendental del siglo pasado y, sobre todo, como un acontecimiento que en la actual crisis mundial no deja de mantener pertinencia como referente.