Por: Guillermo Nova – noviembre 12 de 2007
Juan Carlos Borbón, el único Jefe de Estado no electo que asistía a la Cumbre Iberoamericana, mandó callar al Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por sus críticas al ex-presidente José María Aznar, al que había llamado «verdadero fascista», y al que Zapatero había salido a defender durante el plenario de la Cumbre.