Por: Luz Edith Cometa – mayo 6 de 2008
Las comunidades indígenas del oriente caucano han venido sufriendo los estragos de la falta de prevención para atender fenómenos naturales, como la avalancha que, hace 14 años, desbordó el río Páez, dejando miles de muertos, cientos de familias desaparecidas, muchos caseríos arrasados y sus posibilidades de vida social, cultural, económica y política, reducidas y amenazadas seriamente.