
Por: Ferney Darío Jaramillo – julio 28 de 2015
Trinidad Cortés Antonio es una mujer de 83 años, amable, carismática, amorosa y conversadora. Se da a querer de todo aquel que hable con ella, pues siempre tiene una sonrisa en su rostro y, pese al atropello laboral del que fue víctima, pues trabajó 30 años como empleada doméstica sin recibir salario, no guarda rencores con nadie.