Por: Luz Edith Cometa L. – agosto 7 de 2007
El popular 20 de julio, fecha conocida como el Día de la Independencia, no fue en realidad el momento cúspide que permitió a los habitantes de nuestro país apartarse del dominio de la corona española. En medio de la turba, como se conoce a esa manifestación multitudinaria que representaba por lo menos la tercera parte de los 27.000 habitantes con que contaba Santa Fe de Bogotá en 1810, se vislumbraron dos propuestas para resolver las exigencias y reclamos que hacía el pueblo cansado del poder y del abuso.