
Por: Shirley Muñoz – abril 29 de 2013
Una de las realidades que marcan a Colombia en el concierto mundial, es su alto índice de violencia antisindical. Las cifras son tozudas: 2.932 asesinatos desde 1986 hasta hoy, 5.915 amenazas y 298 atentados. Esas son apenas las frías estadísticas del fenómeno, porque detrás de ellas hay rostros, historias desgarradoras, sindicatos desarticulados, rabia y dolor humano.