Por: Rafael Rincón Patiño*- mayo 12 de 2008
El Poder Ejecutivo en Colombia no es legítimo sino legitimado, es el resultado de una compleja trama de combinaciones –forzadas y manipuladas– de obediencia y legitimación. El poder legítimo en una democracia es producto del consenso, del acuerdo libre y mayoritario de los ciudadanos en torno al Estado como forma de organización regulada y de ejercicio del poder.