Categoría: Opinión

  • Beneficios para militares

    De aprobarse el fuero militar en la reforma a la justicia, casos como el de los falsos positivos de Soacha quedarían en la impunidad - Foto: Fiscalía

    Por: Carlos Jaime Fajardo – octubre 10 de 2011

    Han sido innumerables los escándalos de violación de derechos humanos por parte de las Fuerzas Militares colombianas: los llamados falsos positivos, los bombardeos a la población civil, las desapariciones forzadas y los homicidios de líderes sociales són sólo una parte de lo que ha generado una avalancha de demandas en contra del Estado ante organismos internacionales. Es probada la vinculación de muchos integrantes de dichas fuerzas con los paramilitares y los narcotraficantes en las estas violaciones a los derechos humanos y existen más de 4.000 oficiales y suboficiales investigados.

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  • Estudiantes chilenos: vanguardia de las luchas en América Latina

    Las protestas de estudiantes se han caracterizado por su alto nivel de creatividad - Foto: FabsY

    Por: Pedro Echeverría V. – octubre 9 de 2011

    Un pueblo como el chileno, masacrado en 1973 por el golpe de Estado fascista de Pinochet, que provocó miles de asesinados y encarcelados, azotado por una criminal dictadura y luego de cuatro gobiernos pactados y temerosos, ¿cómo tiene ahora a decenas de miles de estudiantes dignos en las calles, junto con sus padres, para luego agruparse, organizarse y convertirse hoy en el modelo y el ejemplo de lucha para América Latina? ¿Cuál ha sido esa estrategia política que ha obligado al gobierno derechista de Sebastián Piñera a retroceder, a pesar de no haber dejado de reprimir con brutalidad y crueldad? ¿Por qué 38 años antes, con el golpe de Estado asesino, los estudiantes de entonces y sus padres no tuvieron la conciencia necesaria para bloquear las calles y evitar la terrible masacre preparada por el gobierno yanqui de Nixon y su canciller Kiessinger? ¿Qué cambió? ¿Cuál fue el comportamiento de estos sectores hoy en lucha?

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  • Extranjeros tras la tierra y el agua

    Por: Carlos Jaime Fajardo – septiembre 26 de 2011

    Además de monopolizar la producción de mercancías, las finanzas y las telecomunicaciones, entre otros, las grandes multinacionales buscan apropiarse de dos medios vitales para la subsistencia de la humanidad, como la tierra y el agua, en diferentes partes del mundo, lo cual ha ocasionado expulsiones de comunidades rurales y pone en riesgo la seguridad alimentaria y la soberanía nacional de países como Colombia.

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  • Ordenamiento territorial

    Por: Alberto Mendoza Morales – septiembre 23 de 2011

    El ordenamiento territorial de un país no es cuestión solamente jurídica, técnica o legal. Es, ante todo, un asunto ético, se trata del comportamiento del hombre frente al planeta. En el sobrepoblado mundo contemporáneo resulta materia esencial, amplia y profunda. Su estudio y formulación conduce a cumplir una tarea que alude a tres factores, territorio, población y gobierno, y hace surgir como principio el ordenamiento natural de los territorios y su vocación, pues hay que conocerlos, describirlos y respetarlos.

    La descripción del territorio la hacen los geógrafos. Los usos que el hombre hace del territorio, la consonancia entre orden natural, vocación y uso la estudian los planificadores. El mandato para emprender la revisión del uso y el ordenamiento territorial lo hace el Congreso, por medio de una ley, y lo cumplen en sus territorios los gobiernos locales.

    La humanidad habita la diversidad planetaria propia de los continentes: extensos territorios de distintas dimensiones, poblados por grupos humanos diferentes y ocupados por unidades político-administrativas diversas, como naciones, provincias, departamentos o municipios. A ella corresponde el uso adecuado de estos elementos, ella es responsable de la sustentabilidad de la Tierra.

    El ordenamiento territorial alude a tres hechos de dimensión planetaria: en primer lugar, la población, en proceso de crecimiento; en segundo término, el territorio, sujeto a usos; y, por último, el gobierno, encargado de promover el tema. La destrucción de suelos, selvas y bosques por acción humana demanda la intervención y acción de seres puestos a la altura de los tiempos, capacitados en la materia y llamados para abordar el tema.

    Hacia 2010, la población mundial llegaba a siete mil millones de habitantes y avanza hacia los diez mil millones, cantidad que se aproxima al límite máximo, que se alcanzará a mediados del presente siglo. En 2011, la Tierra experimentó temperaturas extremas, 40ºC bajo cero en el norte y 40ºC sobre cero en el sur, efecto climático relacionado con el aumento del dióxido de carbono en la atmósfera. Al mismo tiempo, se desencadenó un período de intensas lluvias: un diluvio universal que inundó inmensas extensiones. El suelo, en partes sobrepoblado, usado y abusado, pierde ríos, selvas y praderas.

    El diario acontecer climático permite advertir que es posible que el eje de la Tierra haya experimentado un cambio de inclinación en relación con la eclíptica, el plano virtual en el cual giran los planetas alrededor del Sol. La especie humana está desafiada a definir, en todos los territorios, en todas las manifestaciones de la vida, un modelo de vida y de acción diferente al actual. ¿Cuál ha de ser? Un comienzo será respetar la vocación de la Tierra.

  • Estados Unidos, la guerra y la paz en Colombia

    Por: Carlos Medina Gallego – septiembre 17 de 2011

    Estados Unidos hace evidente su absoluto desprecio por la situación colombiana en materia económica y de seguridad. Independientemente de si estamos o no de acuerdo con el TLC, el Gobierno Nacional le ha mendigado, a lo largo de una década, un tratado comercial que todavía no encuentra los respaldos suficientes en el Congreso estadounidense, pese a los esfuerzos y a las solicitudes que ha hecho, de manera manifiesta, el presidente Obama y de ser Colombia el principal aliado en la región y su escudero más importante para los conflictos en el área.

    En materia de apoyos para la seguridad y la lucha contra el narcotráfico la cosa no anda mejor: cada vez los recursos son menos, los recortes más permanentes y las ayudas se reducen a simples asistencias técnicas, a tal punto que el país va a tener que asumir el 100% del costo de la seguridad, la lucha contra el crimen organizado del narcotráfico y el llamado ‘terrorismo’. La llamada ‘corresponsabilidad’ frente a estos fenómenos es discurso y letra muerta.

    Es absolutamente claro que la política pública en seguridad y defensa en nuestro país se nutre de las orientaciones y monitorias estadounidenses, y que el discurso de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico de los gobiernos anteriores es un traslado mecánico de la política de seguridad norteamericana a Colombia. Esta asistencia militar, a través de los tratados de cooperación, es permanente y los logros en materia de seguridad son de responsabilidad compartida. No obstante, el gobierno estadounidense considera que el desmonte de los grupos paramilitares fue un fracaso, que la política de consolidación y recuperación social del territorio no está dando los resultados esperados y que ahora es necesario volver a separar la lucha contra la insurgencia de la lucha contra el narcotráfico.

    Para Michael McKinley, embajador de Estados Unidos en Bogotá, las Bacrim representan el nuevo formato de los carteles del narcotráfico y quiere centrar toda la atención de la política estadounidense en este nuevo fenómeno. Basado en esta decisión, el Gobierno Nacional viene llamando la atención sobre la urgencia de combatirlas como agentes generadores de la industria del narcotráfico y el narcomenudeo. Sin embargo, las Bacrim son muchos más que eso, pues constituyen una forma de Estado ilegal en las zonas populares de las grandes ciudades.

    Seguramente, el cambio de actitud del gobierno Obama y de su embajador va a obligar a una nueva estrategia militar para confrontar a la insurgencia, que ha pasado a un segundo plano en el interés de los EE.UU. Sea como sea, el país va a tener que hacer esfuerzos para mejorar su comercio internacional, buscando nuevos socios en los países del área y en Asia, pues sus socios tradicionales, EE.UU. y Europa, no ofrecen muchas posibilidades en materia comercial, en razón de las múltiples dificultades que están afrontando.

    La pregunta que surge es: si EE.UU. no constituye un socio comercial y su apoyo al fortalecimiento de las políticas de seguridad y defensa es precario, ¿qué sentido tiene mantener en estado de subordinación permanente unas relaciones que nada aportan? De nada nos sirve que el embajador diga que “Colombia se ha convertido en un modelo de inspiración internacional para la lucha contra el terrorismo”, porque durante años ha soportado las consecuencias sociales, económicas y políticas de su acción devastadora, con abnegación, nobleza, sacrificio y un costo altísimo en vidas, bienestar e institucionalidad. Pobre manera de convertirse en ejemplo.

    El embajador McKinley dice, en privado, que en los próximos meses se puede estar instalando una mesa de paz en el país y que existen acercamientos con la guerrilla de las FARC. En ningún otro cuerpo diplomático se sabe algo al respecto. Si así fuese, sería bueno que la embajada, que no ha podido concluir con su gobierno un TLC para Colombia y ya no tiene más plata para financiar la guerra, al menos promueva y acompañe un proceso de paz en donde, sin lugar a dudas, jugaría un papel fundamental por razones obvias.

  • Uribe: ¿una flor de loto?

    Uribe - Ilustración: Ariel López

    Por: Carlos Jaime Fajardo – agosto 1 de 2011

    La flor de loto es blanca y prolifera en los fangos, permaneciendo inmaculada e intocable sobre estos. ¿Será apropiado compararla con la situación del expresidente Uribe, que gobernaba junto a gente corrupta y delincuente sin estar, aparentemente, él mismo contaminado?

    La última noticia del mencionado fango se dio cuando dos de sus mas cercanos colaboradores fueron puestos a buen recaudo: uno, su exministro de Agricultura y pupilo político, Andrés Felipe Arias, es acusado por el escándalo de Agro Ingreso Seguro; el otro, Bernardo Moreno, exsecretario de la Casa de Nariño, está acusado por el escándalo de las ‘chuzadas’, donde es el presunto responsable de violar los derechos fundamentales de magistrados, periodistas, defensores de derechos humanos y opositores.

    Pero estos no son los únicos exfuncionarios del anterior gobierno que andan emproblemados con la justicia. Entre los que deben responder ante los tribunales, desde finales del periodo Uribe, hay tres exembajadores –Luis Camilo Osorio, en México; Salvador Arana, en Chile; y Juan José Chaux Mosquera, en República Dominicana–, tres exdirectores del DAS –Jorge Noguera, Andrés Peñate y María del Pilar Hurtado– y dos exministros –Sabas Pretelt, del Interior y exembajador de Colombia en Italia; y Diego Palacio Betancourt, de la Protección Social–.

    Así mismo, otros altos cargos del anterior gobierno deberán responder por su responsabilidad en ciertos hechos delictivos: Jorge Mario Eastman, viceministro de Defensa; José Obdulio Gaviria, exasesor presidencial; Edmundo del Castillo, secretario jurídico de la Presidencia; César Mauricio Velásquez, jefe de prensa; Mario Aranguren, exdirector de la UIAF; Juan Carlos Vives, exdirector de la Dirección Nacional de Estupefacientes; Mauricio Santoyo Velasco, exjefe de seguridad de la Presidencia; Manuel Cuello Baute, ex superintendente de Notariado y Registro; Mario Montoya, excomandante de las Fuerzas Militares y exembajador de Colombia en República Dominicana, entre muchísimos otros, de los cuales no se salvó ni el vicepresidente Francisco Santos. Esto, sin mencionar a su bancada en el Congreso, cuyos miembros en su gran mayoría han sido investigados o condenados por sus relaciones con grupos delincuenciales que desplazaron y masacraron a innumerables colombianos.

    Esta situación no es nueva, desde hace años se había venido denunciando y hoy cobra publicidad por las tensiones entre el santismo y el uribismo por el control político del país y por el reparto del botín económico logrado en los últimos ocho años, lo cual tiende a agudizarse en la campaña electoral.

    Por su parte, Uribe afirma que todo fue a sus espaldas. Pulcro, como la flor de loto, intenta distinguirse de sus más cercanos colaboradores, mientras otros afirman que sí sabía lo que sucedía. Con las capturas de los últimos días, se puede inferir con relativa facilidad que al expresidente la justicia le está respirando en la nuca.

  • Facundo no se nos fue

    Cartel de concierto de Facundo Cabral - Autor desconocido

    Por: Alejandro García Maldonado – 18 de julio de 2011

    Apenas llevamos unos cuantos días continuando en este mundo sin una voz, la de un mensajero mundial del amor y la paz, reconocido por la ONU aunque Facundo poca importancia le diese a los títulos. La tragedia y la cobardía lo apresaron, y fue acribillado por sicarios el pasado 9 de julio en Guatemala, cuando iba rumbo al aeropuerto. Se desconocen las razones, pero se habla de un ajuste de cuentas sobre el empresario que le acompañaba, que se mantuvo durante diez días debatiéndose entre la vida y la muerte.

    Sus creencias, su música y su amor al presente han sabido trascender a la humanidad y superar las barreras del olvido, al que nunca caerá, gracias a su vida nómada que sólo ha causado admiración cuando duró y tristeza al anticiparse su fin, de una manera tan sangrienta, cuando contaba con 74 años. En una entrevista con Ariel Chávez, cuando éste le preguntó qué sería del mundo cuando muriera, dijo que seguiría igual y, haciendo gala de su ironía, aseguraba que sin Gardel continuó el tango y sin Maradona el fútbol, luego no había nada que temer. Era su sinceridad abrumadora y su repudio al materialismo lo que desconcertaba y maravillaba de un modo simultáneo.

    No era de allí, ni de aquí. No quería un porvenir en torno al dinero, sólo la felicidad. Amante del amor, del presente, del ahora, tuvo siempre la aspiración de que sus letras ayudasen a desbancar los miedos al alma de cada uno que le escuchase y se sintiese libre en plenitud, y conocida es su convicción de no pretender enseñar a nadie, pero lo hacía aunque no quisiera, porque sus canciones eran lecciones de vida. Así es como siento que quiso que se le recordara, pero su magnificencia encuentra alojo en que ni quería los halagos: decía en una de sus célebres canciones que quien acepta los halagos empieza a ser dominado, como el hombre que acaricia al caballo para poder montarlo.

    Prueba de su ausente narcisismo y el poco valor que le daba a sus premios es que todos sus reconocimientos discográficos se los regaló a un taxista amigo suyo. Cuando le preguntaban si le gustaba ayudar a las personas con su consejo, respondía que nadie es tan viejo para poder aconsejar y así, seguro que son infinitas y eternas las anécdotas que rodean el recuerdo, la memoria, y la inmortalidad de Facundo.

    El Indio Gasparino de los inicios, el niño tozudo que con sólo nueve años desapareció de casa para llegar a Buenos Aires y pedir a Perón un trabajo para su madre, consiguiendo burlar la seguridad y hablar con él y Eva Duarte. “Por fin alguien pide trabajo y no limosna”, dicen que fueron las palabras que Evita pronunció tras este inesperado encuentro.

    Perseguido por la dictadura de Argentina, retornado al Luna Park en 1984 para deleite de sus compatriotas, hoy el mundo de la trova y el de los anónimos llora su pérdida. Hace poco leí unas líneas sobre un encuentro que sostuvo con el guitarrista nicaragüense Eduardo Araica, en las que el propio Araica aseguraba no sólo haber logrado el sueño de conocerle sino ver que sus letras y la imagen que reflejaba en la sociedad era cierta, siendo un hombre que irradiaba amor en cada instante. Podríamos buscar adjetivos más elaborados para describirle, pero no son sino las palabras de amor y de presente las que muestran de un modo sencillo, como a él le gustaba, su forma de ser y de plantar cara a la vida.

    Todos los mandatarios latinoamericanos lamentan la pérdida de este ser humano y debiera servir para que tomen conciencia de la necesidad de erradicar el peligro en las calles de tan bello continente. A Facundo una bala le robó la vida, pero a diario caen muchos más inocentes, a los que Facundo entregó su voz en canciones protesta que sólo buscaban un mundo mejor al que se nos daba, siendo baluarte y poeta que, como ha dicho Mauricio Funes, dedicó su vida a cantar el dolor de los pueblos latinoamericanos.

    No se nos fue, él se adelantó. Me muestro en la osadía de hacer mías sus palabras, porque así las siento y considero que lo describen, por su reflexión a la muerte, el amor y la pobreza:

    “La vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones. No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja porque nos hace desconfiados”.

    Hoy Guatemala pide perdón al mundo por la muerte de Facundo. Ha sido un horrible capricho del destino que ocurriese allá y ahora. Pero, en lugar de pedir perdón, ha de servir este trágico suceso para luchar por erradicarlos, porque hoy fue Facundo, pero mañana será cualquiera de los millones de niños latinoamericanos que abandonados andan sus calles y por los que Facundo, si fuese preciso, volvería dar la vida. No se nos fue.

  • Enfermos por Colmotores

    Las enfermedades laborales y graves lesiones son comunes en las ensambladoras de automóviles en Colombia - Ilustración: Lasse Rintakumpu

    Por: Carlos Jaime Fajardo – julio 15 de 2011

    A pesar del anuncio del gobierno Santos sobre la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores en el país, hecho con el evidente fin de que le aprueben el Tratado de Libre Comercio (TLC), lejos está la realidad de ello.

    Colmotores, como se llama a la empresa que ensambla los automotores marca Chevrolet en Colombia, explota a más de mil quinientos trabajadores en el país, que realizan labores de mecánica, latonería, pintura, soldadura, entre otras. Esta situación lleva a que muchos de estos obreros sufran enfermedades profesionales. La multinacional, desconociendo derechos mínimos, despide a quienes padecen de problemas en la columna, las manos, la espalda, el cuello; a quienes desarrollan síndromes como el del manguito rotador del hombro, del túnel carpiano; o terminan con bursitis o hernias. Esto, a pesar de que, en muchos casos, estas lesiones de trabajo terminan dejándolos inválidos.

    Debido a los contratos laborales a término fijo –soportados en la Ley 50 de 1990 y en la Ley 789 de 2002, que implantaron la flexibilización laboral para beneficio del gran capital–, se facilita a la empresa no renovar contratos a quienes se vayan enfermando. Una artimaña que utilizan para ello, constriñendo el derecho que se tiene a elegir la atención médica, consiste en que obligan a los trabajadores, mediante cláusula del pacto colectivo, a asistir primero al centro de salud de la empresa antes que a cualquier otro servicio médico, con lo cual identifican los síntomas de los enfermos y, de manera sorpresiva, se les cancela el contrato o no se les renueva.

    Otra artimaña es que la Administradora de Riesgos Profesionales ARP Colpatria no reconoce tales afecciones físicas como enfermedades profesionales sino que las califica como comunes, es decir, como adquiridas fuera del trabajo y en el mejor de los casos reconoce incapacidades del 16%, que no dan para pensión por invalidez, vulnerando una vez más sus derechos.

    Como si fuera poco, han pasado por la multinacional seis inspectores de trabajo del llamado Ministerio de Protección Social en el último año, quienes han avalado tales despidos. Vale recordar que uno de los argumentos de protección al trabajador que muestra el gobierno en el exterior es el nombramiento de trescientos ochenta inspectores, que en este caso están al servicio de los patrones.

    Ante dicha situación, se conformó en el pasado mes de mayo la Asociación de Trabajadores Enfermos de Colmotores (Asotrecol), conformada por 56 trabajadores y extrabajadores despedidos injustamente, quienes han visibilizado su problemática por medio de mítines, comunicados y relaciones diplomáticas en las que han requerido nuestra solidaridad. No se puede ser indiferente ante tantos atropellos a los trabajadores colombianos por parte del capital extranjero, ahora bajo el engaño de que la prosperidad es para todos.

  • Tramacúa

    Por: Juan Diego García – junio 23 de 2011

    La violación de derechos humanos en Colombia ha alcanzado tales niveles que hoy ya resulta imposible ocultarla a la opinión pública, a pesar de las campañas gubernamentales y la complicidad de la mayoría de los medios de comunicación.

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  • Los ‘baby teachers’: hijos del neoliberalismo

    El 'nuevo' docente - Foto: Tim Ellis

    Por: Carlos Fajardo Fajardo – junio 22 de 2011

    Hijos del neoliberalismo, en realidad neoconservadores, han sido educados para obedecer, aceptar y aplicar las ordenanzas de un capitalismo mordaz. Alabar y no rechazar son sus eslóganes. Con tales actitudes aspiran a fortalecer los regímenes antes que a mostrar sus debilidades. Son los nuevos técnicos del pensamiento. Alfabetizados en las tecnologías, han hecho de éstas un tótem supremo desde el cual creen conocer en profundidad el mundo, la realidad del mismo. Despolitizados, des-socializados, individualistas y tecnócratas, se estremecen ante la palabra confrontación. Seguidores del pensamiento utensiliar, son monaguillos que vuelven cultos los reglamentos autoritarios de la educación. Son los baby teachers de las universidades: eficaces, eficientes, autómatas bilingües, ‘todo terreno’, choferes de las tecnologías. Gestionan sin queja la dictadura normativa de las llamadas investigaciones universitarias. Hijos del neoliberalismo, baby teachers de las instituciones.

    En Colombia existen grandes laboratorios que los producen en serie y se reproducen exponencialmente. Todos han egresado de universidades a las que les tocó sufrir el azote de la Ley 30, la cual no sólo impulsó una agresiva privatización sino que las ahogó en su misma sustancia, al obligarlas a llevar un plan acelerado de acreditación acorde a las exigencias del mercado global. Como consecuencia, se desmontaron currículos, se ajustaron los planes de estudio a nefastos objetivos y se desterró todo proyecto de una pedagogía crítica y renovadora.

    En varios aspectos, los discursos doctrinales, religiosos, moralistas y políticos de esta primera década del siglo XXI se asemejan a los de la llamada Regeneración, propios de la República Conservadora impuesta en el país desde 1880 hasta 1930: servidumbre hacendaria y partidista, maniqueísmos religiosos y morales, conservadurismo, ideología imperial y papal, controles a la educación, censura camuflada, obstáculos a la modernidad crítica y creativa, centralismo intelectual y rechazo a la autonomía del intelectual disidente.

    Todas las pocas conquistas de autonomía universitaria, docente, estudiantil e intelectual lograda desde los años sesenta hasta mediados de los ochenta fueron diluyéndose y cambiándose por una adaptación servicial e integrada al ‘nuevo orden global’. La consolidación de la economía de mercado, del poder de los medios masivos de comunicación, de las tecnologías digitales, la urbanización e inmigración masiva, la privatización en serie y en serio, y la banalización de la cultura son algunos contextos sobre los cuales se desarrolló y se llevó a cabo el pensamiento neoconservador de última hora. Como consecuencias observamos el paso de los intelectuales críticos a los baby teachers adaptados al son que les toquen.

    Aproximadamente desde 1990, un cambio radical ha impactado en las estructuras universitarias: todos sus estamentos han sido lentamente transformados, a la vez que el neoliberalismo atrapó las libertades colectivas e individuales que todavía eran posibles en las instituciones tanto públicas como privadas. Así, los profesores, estudiantes e intelectuales entraron a un espacio de mayor control. Se impuso un lenguaje administrativo y ecónomo. Con ello, se pasó de una activa reflexión a la sumisión de la gestión. Entonces, conceptos tales como eficiencia, eficacia, competitividad, flexibilización, administración e insumos entraron a formar parte del lenguaje en los ámbitos educativos.

    Como resultado tenemos un nuevo tipo de intelectual: el docente eficiente con lenguaje ecónomo. El denominado ‘relevo generacional’, es decir, jóvenes profesores que reemplazan a los viejos intelectuales de vanguardia crítica, y el nombramiento de economistas y de administradores en los mandos medios de dirección académica garantizan las reformas curriculares acorde con las demandas neoliberales. Golpe bajo al trabajo crítico y humanista; ganancia para el trabajo administrativo. Burócratas contra intelectuales.

    De esta manera, la universidad se adapta a las exigencias del mercado edificando el llamado, por algunos teóricos, ‘capitalismo académico’: una ‘universidad emprendedora’, es decir, subordinada a la mercantilización de sus componentes. Este ‘capitalismo académico’ ha sido impuesto como política central por los países de elite, asumiendo la educación como industria, como fábrica, como business university. La universidad queda reducida a un bazar de servicios educativos y de bienes simbólicos y culturales, con clientes y accionistas, –los estudiantes–; con obreros y asalariados –los profesores–; con productos –los resultados de las investigaciones, los saberes y los conocimientos–; y con gerentes ecónomos y administradores –directivas–. En este bazar universitario, a los logros académicos de los profesores se les evalúa o controla de forma cuantitativa, es decir, por la cantidad de productos de investigación, de publicaciones, de cátedras, de participación en eventos. Al profesorado se le trata como a un insumo, como a un objeto consumible y consumidor. Las lógicas de la comercialización de la eficacia y de las competencias de rentabilidad dominan el territorio.

    ¿Dónde queda la autonomía crítica del docente intelectual? Los baby teachers dan la respuesta: son cosas del pasado –dicen–, peticiones de una historia muerta, enterrada. En su lenguaje dan un no a la memoria y un sí al ‘ahorismo’ consumible, adaptado. La instrucción y formación de docentes que hacen de la tecnocracia algo plenipotenciario, o bien, que asumen la modernización tecnológica, impuesta desde arriba, con preocupante ingenuidad es una de las más grandes heridas en el corazón de la academia. Ante la reflexión se propone la gestión, frente al debate político y cultural se irrumpe con una relajación pragmática, contra una actitud de confrontación y diferencia se establece una postura de adaptación, aceptación y confort académico. Es la ‘mercadización’ de lo social, de lo educativo, donde triunfan las dinámicas de lo administrativo, del ‘gerencialismo’. De esta forma, la paranoia, la autocensura y el conformismo se reivindican en estos escenarios empresariales de hipervigilancia y control competitivo.

    El ascenso del pensamiento neoconservador y de la globalización económica neoliberal ha contribuido a crear este tipo de docente universitario adaptado y adaptable. De modo que al joven docente le han otorgado un papel de legitimador político, cultural y moral de los regímenes hegemónicos. Atrás quedaron los tiempos del intelectual disidente, de las posiciones libertarias. ¡Oh baby teachers, bienvenidos al futuro!