Por: Juan Diego García – junio 13 de 2008
El senado de Bolivia ha aprobado la realización de un referendo revocatorio que afecta al presidente Evo Morales, al vicepresidente García Linera y a los gobernadores de los departamentos. La propuesta fue hecha por el propio Morales hace medio año, pero la oposición congeló esa iniciativa en espera de una ocasión propicia a sus intereses. La supuesta victoria del referendo de Santa Cruz parece indicar el momento y ahora el país entrará en un proceso muy agitado y con inciertas perspectivas. La oligarquía boliviana confía en sacar a Morales del poder, pues si el referendo le es adverso, el presidente tendrá que convocar a nuevas elecciones. Aunque la figura jurídica que permite revocar el mandato de un gobernante es común en todas las legislaciones, en la práctica apenas se utiliza y los políticos hacen de las suyas en cuanto llegan al gobierno. Ya es un lugar común que las promesas se incumplen y que las responsabilidades políticas no se asumen.