Por: Juan Diego García – septiembre 11 de 2007
La captura en Brasil del buscado narcotraficante colombiano conocido como ‘Chupeta’ será, sin duda, un enorme éxito para los funcionarios policiales que han participado en la operación, pero tiene, al mismo tiempo, una lectura menos optimista: a pesar de la muerte o prisión de los grandes jefes de estas mafias, el fenómeno se reproduce indefinidamente y habrá sido cosa de horas hasta que las familias mafiosas de Cali hayan reemplazado a este siniestro personaje por otro igual o peor.