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  • «Pelear por lo que creemos siempre nos costará»

    «Pelear por lo que creemos siempre nos costará»

    Por: Tejido Anticarcelario

    Esta entrevista se realizó en 2025 con los presos del estallido social Mauricio Tierradentro y David Bernal, cuando ambos estaban privados de la libertad en la cárcel de Palmira. Hoy David está en la calle, activo en distintos eventos anti carcelarios. Mauricio sigue encerrado en la cárcel de Palmira. Mauricio y David son ex Integrantes del Colectivo Jhonatan Sabogal, el cual se disolvió al finalizar la huelga de hambre desarrollada por ellos mismos en 2025, Mauricio y David eran sus últimos integrantes. Seis de sus miembros fueron asesinados en libertad.

    ¿Cómo llegas a la cárcel en esta instancia del Estallido Social. Cuál es tú situación jurídica, cuáles son los cargos que te imputaron y en qué va tu caso?

    Mauricio: Soy capturado el 18 de marzo del 2022 en mi casa a las 4 de la mañana, después de casi 8 meses que se levanta el paro. Soy del punto de resistencia La Luna en Cali. De qué me acusan: concierto para delinquir, terrorismo, homicidio agravado a funcionario público, porte ilegal de armas, falsificación de documentos, uso preventivo de prendas militares e intento de homicidio a funcionarios públicos. Mi proceso ya va en la etapa de juicio.

    David: Bueno mi nombre es David Bernal, fui capturado en Cali el 24 de mayo de 2021 a las 3am donde residía mi familia. Mi captura se dio en medio del levantamiento popular que se estaba dando no solo en Cali sino muchas partes del país encendido por el llamado a un paro convocado para el día 28 de abril. Sin embargo, todo el país sabía que era la continuación de la chispa nacida en 2019 y que fue callada parcialmente por el encierro del COVID 19 en el 2020. Esto dio más elementos y acumulación de rabia por todo el maltrato policial enviado por la élite del país; es decir, una cuenta pendiente entre los mismos oprimidos y la elite, entre la sociedad y el Estado.

    Para el día de mi captura llevábamos la quinta semana y no se veía asomo de parar y aunque no había un motivo orientado, la gente solo dejaba sacar su rabia en resistir en los puntos para demostrar como acto de rebeldía que no era un solo día sino los que más se aguantaran. Si tan solo se hubiera analizado rápidamente lo que estaba ocurriendo, tal vez la historia sería otra y sólo tal vez no estuviéramos en la cárcel.

    Pero el desconocimiento sí era aprovechado por el Estado y en algún momento se hablará de ello, pues se desató en esas 5 semanas una guerra urbana nunca antes vista y fue puesta a prueba en ese momento. Enviaron Esmad y no se pudo, enviaron escuadrones de policía y bala y no se pudo detener, se le envío armamento a civiles desde el batallón Pichincha a los barrios ricos y no pudieron, sabotearon el internet en el valle y no pudieron, se tomaron el departamento al no dejar entrar ni salir a nadie por tierra, aire y mar, y no pudieron, quitaron funciones al alcalde y no pudieron.

    Pero hubo una técnica más. Parece que hizo ruido y empezó a quebrar una parte, ¿porque digo esto? Porque se aplicó en mi caso, dijeron que el paro estaba siendo liderado por la guerrilla, el plan buscar guerrilla real o falsa y dar positivos. Todo lo mencionado está documentado en la prensa de ese entonces.

    Mi captura se hizo en conjunto con otras 6 personas, una operación llamada San Isidro como la cárcel de Popayán. Fuimos acusados de liderar y financiar el paro por parte de la guerrilla, en el momento que se pedía líderes de guerrilla. Quien vivió el paro sabe que nadie sabía lo que sucedía como para pretender que la guerrilla ya tenía eso armado, fue un levantamiento popular que no lo supimos ver. Mi acusación: terrorismo y conciertos, inicialmente.

    ¿Quienes estábamos ahí? 3 firmantes del acuerdo de paz y su profesor voluntario en el 2016 por parte de la universidad del Valle para el proceso de paz de la Habana. Ese profesor de nivelación era yo, y quiénes estaban ahí eran mis compañeros estudiantes de la firma del acuerdo. El resto de gente eran líderes en sus barrios por estar protestando; es decir, la fiscalía armó un grupo de la nada, lo armó con perfiles que ya venían analizando. Y más aún, esto fue corroborado cuando los mismo custodios del Gaula dijeron que la idea era matarnos.

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    Aunque la acusación base era sobre guerrilla, toda la sustentación de acusación está sobre el paro nacional del 2021. Mi caso es abierto y puede ser visto por cualquier persona.

    Durante todo ese tiempo fui abandonado por la mayoría de organizaciones de DD.HH. y sociales a partir de la acusación del Estado hacia mí, y los demás. En esas circunstancias, sin saber nada de la cárcel, la pasé los primeros meses. Pedían más de 20 años para mí. Sin defensa amiga, sin amigos cercanos por el temor acercarse y verse involucrados caí. Bajo amenazas debí firmar un preacuerdo, el cual dictó sentencia como relámpago en la noche y han pasado casi 5 años desde ese entonces.

    ¿Qué fue el paro o estallido social en Colombia para tí?

    Cali ha sido el picentro de las protestas contra la reforma tribuaria. Foto: Christian Escobar Mora – Mira-V
    Cali ha sido el picentro de las protestas contra la reforma tribuaria. Foto: Christian Escobar Mora – Mira-V

    Mauricio: El estallido social para mí fue defender nuestros derechos como cuidados contra esa reforma tributaria que quería colocar el señor Iván Duque ya que por ley tenemos derecho a la protesta nacional.

    David: Para mí, en esos días. el paro iba hacer el mismo llamado de siempre, en el cual se debía estar como deber. Pero al pasar las horas y los días, fue ver cada calle sola, cada esquina reunida, cada cuadra en llamas de calor, y todos los vecinos ayudando, para mí algo hermoso, único. Rondé varias calles en mi moto, y en cada punto donde llevaba la solidaridad se maravillaban mis ojos. La ciudad detenida y en llamas, pero no quemando gente sino quemando ese mundo viejo, quemando ese adormecimiento que mandó el capital, simplemente fue hermoso todo.

    Y en la cárcel, el estallido es recordar cuando se me bajan los ánimos de no poder. Recuerdo lo que hicimos, lo duro que les dimos, lo que cada uno sabe que aportó. Y al quedarse en los pensamientos, y solo entre pensamientos, viene la risa pícara, y ese pensamiento que regocija todo, y dormimos placentero de todo lo que significa el paro, y de por qué estamos donde estamos; es decir, valió la pena. Y la risa del pasado, cómplice y tranquila, es lo que nos queda.

    ¿Para mí, qué es entonces? El inicio de otro capítulo que, así como nos enseñó a prepararnos el 2019 para el 2021, ese año será de aprendizaje para el que viene, y decir por fin que ese estallido fue el inicio de todo

    ¿Cómo fue esta última huelga de hambre, qué reflexiones quedan después de dos meses, qué piensan de las huelgas de hambre y qué significan hoy?

    Mauricio: Esta última huelga de hambre que se hizo fue por nuestro vocero Yidwar Mondragón y demás compañeros asesinados y que han sido compañeros que han estado acá con nosotros igualmente fue para reactivar la mesa de diálogo ya que este gobierno nos tenía olvidados, una huelga de hambre para mí significa un deterioro físico como mental.

    David: Es un mecanismo muy efectivo si se tiene los objetivos claros y se tiene ayuda externa, supongo que es el mecanismo más grande de protesta como presos, pero definitivamente (es) el más perjudicial se haga bien o se haga mal, siempre traerá repercusión en tu cuerpo.

    Que reflexión puedo sacar de ellas? Que para nosotros ha sido parcialmente efectiva, por lo menos nos ha puesto a interlocutar, nos ha dado un espacio más amable es decir un patio. De resto, se deben tener los objetivos muy claros y fuertes para ir a una huelga, recordar que cuando ya no se puede más lo único que nos queda es dar el pellejo porque ya que más perderemos. Mi reflexión es que si sirve pero tiene un costo muy grande y que sin ayuda de divulgación no pasa mucho.

    ¿Qué significa para ti el Colectivo Jhonatan Sabogal?

    Mauricio: El colectivo fue fundado acá en el penal de Palmira por decisión de 32 compañeros que estábamos en ese momento privados de la libertad en honor a un compañero.

    David: Significa para mí aprendizajes, recuerdos, risas, lágrimas, amistad, camaradería, lealtad, traiciones, ilusión, esperanza, pero sobre todo creo que el colectivo fue un aprendizaje para todos, que la organización te permite abrir caminos así no sean los mejores pero que de todos aprendes, por lo menos así sea para decir por ahí no es. También es resistencia, palabra y coraje.

    ¿Quién era Jhonatan Sabogal?

    Jonathan Sabogal al parecer fue asesinado en el incendio del lunes 27 de junio en la cárcel de Tuluá
    Jonathan Sabogal al parecer fue asesinado en el incendio del lunes 27 de junio en la cárcel de Tuluá

    Mauricio: El compañero Jhonatan Sabogal era de Andalucía, donde luchó por un cambio y donde fue capturado y luego llevado a la cárcel de Tuluá. Allí fue vilmente asesinado con impactos de bala y quemado. Hasta el momento la justicia no se ha pronunciado ni ha podido aclarar el caso con la muerte de nuestro compañero quien deja a su madre, esposa e hijos.

    David: Sabogal nunca lo conocí.

    Un día antes de salir al patio, un patio con capacidad para 180 personas pero que habitábamos 800, se murmuraba sobre un volteo de patio, sobre un incendio. Cuando salimos, la pluma nos reunió a todos y pidió un minuto de silencio por los hermanos presos que no consiguieron salir de las rejas. En sí, yo no entendía pues no tenía comunicación y me sorprendía que entre presos que a veces se odian tanto resultarán esas palabras. Luego supe que en ese lugar estaba un muchacho que días antes había (sido) visto en un vídeo con otras dos personas grabándose en un baño de una cárcel. Ese muchacho del vídeo era Sabogal, sus acompañantes estaba apunto de conocerlos meses después: Epifanio y Cristian Granada. Grandes amistades del punto Bugalagrande. Sabogal era un pelado que aunque joven era padre de familia. Supe que no le gustaba tanto el tema de la violencia aunque participó activamente del paro, siempre se dejaba guiar por quién consideró que conocía del tema, en este caso el sindicato de Nestlé que los acompañaba, Sinaltrainal.

    Cuando llegaron a Tuluá había una disputa que era de la calle y se trasladó a los patios, todos sabían que era cuestión de horas para que se formara una batalla campal internamente. Cuántas armas habían dentro, no sabría decirle pero sé que había muchas. Lo único era esperar el momento, podría ser encontrándose los patios en sitios comunes o la contada, todo era incierto. Toca(ba) esperar quién iniciaba. Lo que sabemos en las cárceles, es que le pagaron a los dragoneantes para que a la media noche en el cambio de turno ellos dejarán las rejas abiertas y se fueran por un par de horas. Supongo que la guardia creyó cobrar el dinero, esperaron que quienes habían pagado desarmaran a los otros, y así solo quedará un poderoso sin mover mucho. Pero lo que no contaban es que el contrincante, al ver esta situación, decidió poner una barrera de llamas para impedir el paso de los otros. Desafortunadamente, este cálculo salió mal, pues lo que utilizaron fueron las colchonetas, estas generan mucho humo pero al final nada las apaga, el agua solo ayuda a prender más. Los gritos se escuchaban y los de la pelea se enfrentaron en diferentes partes. Los que no tenían nada que ver no sabían qué hacer pues todo estaba cerrado pero también el oxígeno quedaba poco, fueron algunos cayendo intoxicados y otros corrían de la desesperación, intentaron abrir huecos pero sabían que los esperaban en los otros patios. Los gritos por más que hiciera bulla no se escucharían pues los guardias estaba lejos, cuando se dieron cuenta fue por el humo y las llamas.

    En estas circunstancias Sabogal sacó a sus compañeros: Epifanio de 50 años y los demás. Cuando todo pasó y las pilas de muertos se contaban, Sabogal no aparecía, parece ser que ayudando a gente a salir le cayeron, algunos dicen que tenía impactos de bala, otros cuchillo, lo cierto es que cayó entre las llamas y el humo.

    Me sorprendió tanto saber de este muchacho que pedí a la familia, junto a sus amigos presos, la autorización de reivindicar el nombre de Sabogal en el colectivo como guía de que su nombre debe recordarse. Al final todos salieron en libertad, hasta el momento la fiscalía no ha podido demostrar de lo que los acusa, todos volvieron menos Sabogal, el cual nunca debió estar ahí en las cárceles, es lo que sé de Sabogal.

    ¿Qué piensan del gobierno actual con los presos del estallido?

    Los jóvenes han sido los héores de la protesta y las principales víctimas de las agresiones estatales en Colombia. Foto: Alexandra Correa
    Los jóvenes han sido los héores de la protesta y las principales víctimas de las agresiones estatales en Colombia. Foto: Alexandra Correa

    Mauricio: El gobierno se vino a dar cuenta cuando se hizo la primera huelga hambre que estábamos en este penal; por lo tanto, así mismo nos han dejado al olvido y que el gobierno sepa que estamos todavía, ha sido por las huelgas de hambre de lo contrario por acá no vendrían.

    David: Creo el gobierno tiene la intención pero como todo lo demás, lo ha delegado y nadie le ha hecho caso, ahora somos un lastre porque quedamos pocos en la cárcel. Aún así, creo yo, que sí el gobierno hubiera querido, habría buscado la manera, por lo menos, de que nuestra pena se pagará en resguardo indígena si le diera la gana.

    ¿Qué es eso de la mesa de negociación?

    Mauricio: (Es) un aporte para la paz y la justicia social, la mesa de negociación tiene un objetivo: crear un espacio inclusivo y participativo para promover el diálogo y la construcción de la paz..

    David: La idea de mesa de negociación resultó después de octubre de 2022, cuando el entonces ministro del interior Alfonso Prada anuncio al país que la única posibilidad de pasar la reforma tributaria para esos días, era quitar los artículos 18 y 19 de la paz total, que permitía la salida política de las y los presos por la protesta social. Para esos días, todas las fuerzas estaban depositadas en que el gobierno llevaría nuestra voz, y sabía que se necesitaba para salir. Después de esa cachetada, que para poder pasar una ley, teníamos que sacrificarnos nuevamente, no solo nuestra digna rabia en las calles, que lo llevo a donde está, sino que para poder tener presupuesto tocaba esperar. Fue así que primero, se decide que nadie más hablaría por nosotros y nos colectivizamos, segundo que buscaríamos una idea o ruta alterna a lo que el gobierno proponía para poder salir, mirando, revisando la ley de paz total que se anunciaba con bombos y platillos y (de la ) que fuimos sacados tajantemente, (entonces) decidimos analizarla nuevamente.

    Esa ley aparentemente era para solucionar los temas armados con guerrillas, pero tenía una novedad para hablar con bandas. El sustento era que el conflicto político, social y armado debía terminar, y por ello se daría una mesa con la OACP (Oficina del Alto Comisionado para la Paz) donde podríamos poner todos los puntos que queramos.Es así que analizando, pensábamos que solo con cobrar nuestra libertad no era lo único, ¿qué pasaría con los muertos, los desaparecidos y la verdad? Y sobre todo con el Esmad que nos debía una.

    El preámbulo de esa ley dice que se hace para solucionar el conflicto político, social y armado, y el nuestro aunque no era armado, si era social, pues es la madre de todo. Nos pusimos a argumentar y mirar todos los puntos de vista y aunque era cierto, que para llegar a un conflicto armado pasa por uno social no resuelto, tocaba argumentar más y poner a la gente en la ruta. Fue difícil, todos decían no somos guerrilla, no somos grupos, no somos presos políticos: esos son la guerrilla. Nosotros somos presos de conciencia, ufff un desconocimiento brutal.

    Luego, ¿qué íbamos a negociar, qué íbamos a entregar? ¿Piedras?

    Protestas frente al CAI de la Soledad en Bogotá en 2020. Foto: Andrés Gómez
    Protestas frente al CAI de la Soledad en Bogotá en 2020. Foto: Andrés Gómez

    Mejor dicho, eso tenía todos los peros, pero todo eso ayudó a formular un borrador: estaban listas algunas ideas, pero faltaban cosas esenciales. Por ejemplo, todos decían: el estallido y los presos no son un grupo, pero unos presos sí éramos el colectivo Jhonatan Sabogal. Que no cobijamos ni representamos a todos, eso es cierto pero hay un colectivo que si desea hablar.

    De donde más llevamos palo fue de Cali mi tierra. Había una idea bastante idealista del tratamiento de la justicia burgués con nosotros, nos decían que ellos no querían amnistía porque eso era aceptar los líos, a lo cual dijimos: “pero si alguien dijo: sí, yo lo hice, y mi motivación fue política” ¿lo van a dejar solo?

    Eso nos alejó de Cali o más bien de unos presos de un punto reconocido de Cali, ellos mismos le pusieron trabas a esto. Otro punto de su argumento fue que no eran presos políticos, por lo que dije anteriormente, y que para qué mesa si no tenían nada que negociar ni pedir, todo eso fue en el 2022. Mientras tanto, decidimos que todas las posturas son válidas y que respetarán la nuestra como colectivo, con una propuesta en borrador, lo único que faltaba era el interlocutor. Fue así que hicimos un segundo llamado a huelga de hambre y el doctor Tejada nos ayudó demasiado. Él hizo traer, desde luego con la amenaza de huelga, al propio Alfonso Prada, el 22 de diciembre de 2022, todo lo tenemos en archivo y firmas, otro tema que luego contaré, pero todas nuestras visitas dejamos constancia de que nos visitaban con su firma si no, no salíamos. Tenemos cerca de 50 vistas al penal de diversas delegaciones, desde Irlandeses, políticos, organizaciones sociales y de DD.HH. hasta la defensoría.

    En eso entregamos el borrador y nos dijo que lo leería, por calmarnos, pero nos engañó. Fue así que seguimos y montamos la huelga y en esa huelga nos matan en libertad a Diego Escobar Barona. Él denuncio que estaba en peligro y no sólo por su caso, sino por todo lo que se hacía. Las alarmas se prendieron más y ahora teníamos el primero de 19 compas asesinados, 5 de ellos del colectivo.

    Hasta que por fin en una huelga hambre, la tercera, aparece una delegación pequeña de la OACP con la promesa de hacer una mesa de diálogo y fue cierto. Cuando llego el día, preguntaron todos los interrogantes que antes nos habían dicho, pero explicamos todo, que era importante mostrar a la nación que (en) un tema como el estallido se diera justicia, un tema social que abarcaba muchas cosas, y que no sólo pasaba por nuestra voz, sino de las víctimas. Fue así que con la doctora Adriana Ferrer y la delegaciones que estaban en esa firma de mesa se dieron 3 pilares, uno libertad total, eso abarcaba todas las búsquedas de sacarnos de ahí, desde políticamente y todo lo que llevamos como el patio y que nos sacaran a un resguardo indígena que ellos nos custodian mientras está la negociación. El segundo fue la verdad, era el primer esbozo de lo que hoy se llama comisión de esclarecimiento, y el tercero, el desmantelamiento del Esmad, también que si había un comando único de la policía debía haber un comando único de los DD.HH., en fin, un tratamiento de no repetición.

    Todo eso pasaría por una serie de visitas a las cárceles, reuniones, llamadas, asambleas, mejor dicho un montón de cosas bonitas, pero sobre todo el colectivo no estaría a la cabeza solo diseñamos el plan, para caminar las decisiones las tomaría la gente.

    Bueno le cuento que la misma gente que anteriormente no estaba de acuerdo de los mismos presos del estallido de un punto de Cali, le puso zancadillas a esto, esa es la verdad. Después de solucionar cada fuego que se venía, ellos iban cediendo, hicieron su colectivo, ahora si eran presos políticos y bueno todo eso por ego y vanidad. Creo que el estallido le subió el ego a algunos de una forma muy loca, sino estaban ellos, es decir alguno que estaba montado en la nube, no podía hablar nadie más. Realmente eso fue desgastando al gobierno, que encontraba un panorama dividido, si eso pasaba en el valle no se imaginan cómo estaba Medellín, Bogotá, Acacias, Popayán, Neiva Todo estaba dividido y había gente que por buscar créditos políticos o para favorecer a algunos nos vimos afectados muchos. Así llegó Oty Patiño y al mirar todo eso junto con su política de dañar todo pues terminó de pausar la mesa.

    Mataron más compás y, bueno, otra huelga pero esta vez con poca fuerza. Volver a recuperar la mesa fue un lío pero se logró, tuvimos que hacer cambios, por ejemplo cambiar de OACP al ministerio de interior pero también resultó pailas, pues Diego Cancino lideraba eso y salió un escándalo de él todo se vino a pique.

    Hasta hace poco que dije no más, pero los muertos seguían cada 15 días. Eso fue loco, volvimos a huelga pero ésta vez para hablar de seguridad, la condición casi que fue terminar por fin la mesa del estallido, que fue un lío para el gobierno terminarla, pues le dimos batalla mientras estuvo. Para mi consideración, si fue un mecanismo que tocaba trabajarle, pues era algo innovador ¿Qué dar? Porque siempre en una mesa de negociación se da algo de las partes, desde aquí, ¿qué dar? ¡Pues la verdad!, la verdad de lo que ocurrió esos días del estallido social, cómo fue, qué pasó.

    ¿Qué es eso de amnistía total, para cada uno?

    Mauricio: Es una medida legal o política que perdona generalizadamente un tipo de delitos, borrando la figura delictiva como si nunca hubiera existido.

    David: Es el deber ser del gobierno y el estado dar como mínimo, a quienes llevaron a la cárcel por decirles la verdad que hoy todos dicen si fue así, (al) considerar los delitos del régimen en ese tiempo, la aceptación de que lo que se hizo fue por defensa de la vida y todo eso es conexo. Por lo tanto, así hubiera llevado un arma o un cóctel, debe tratarse como un delito político. Dura la vida en ausencia del Estado o, más bien, en todo el esplendor del estado, la muerte.

    La amnistía es lo mínimo que la bancada de lo que llaman el cambio, el gobierno y las organizaciones sociales se debería pelear. Por mera dignidad de la gente.

    ¿Qué significa organizarse dentro de la cárcel?

    Cárcel La Picota, Bogotá – Foto: Andrés Gómez
    Cárcel La Picota, Bogotá – Foto: Andrés Gómez

    Mauricio: Se basa en la normas y procedimientos para garantizar las normas y la disciplina conjuntamente con los demás compañeros.

    David: Organizarse internamente significa un reto enorme, por varios factores. El más notable es que, por ley, te impiden el derecho a asociarse, por eso es muy, muy difícil; pero leyendo busque la manera (por lo menos judicialmente) y es lo que nos ayudó bastante. El segundo, de por sí las leyes internas de la cárcel no dejan reunir más de 3 personas por temor a que quieran liderar el patio y, bueno, emplumarse. Pero aun así, quitando todos estos obstáculos queda el querer; una cosa es estar por temas relacionados y otro es querer caminar en conjunto, creo que ese fue el mayor lío y reto. Al inicio éramos 11 pero solo 5 fuimos a la primera huelga de hambre luego todos llegaron, nos dieron un patio por eso.

    Luego llegan quienes ven que todo es posible y quieren cambiar el curso de los objetivos por cosas personales, [quieren] como sacar provecho de la situación. Esto fue otro lío pues [aunque] la mayoría salieron por la rebeldía, está no siempre alcanza para lograr lo que se quiere, pues todo eso se va apagando y mantener la llama es un lío, que la gente permaneciera unida luchando en la cárcel fue un reto. Tener un medio conocimiento de los procesos en universidades y otros lados ayudó a medio guiar pero al final siempre fue un reto. Organizarse sin conciencia de sus participantes es difícil, primero que todo se debe ser consciente o lo que llamamos politizado para ser más fácil, pero para nosotros lo primero era conseguir un patio un sitio seguro y luego sí en las otras cosas, fue de confianza, fue un proceso complejo.

    ¿Podrían compartir la experiencia del colectivo? También si tienen algún mensaje para quienes se organizan o se politizan en la cárcel.

    Mauricio: Primero que todo nos pudimos unir todos en un mismo patio, logramos el espacio solo para primera línea y [logramos] organizarnos como colectivo.

    David: Lo primero que se hizo fue querer hacer algo, por más que se tuviera intención, sí algo no se quiere no se dará. En nuestro caso, hablábamos distinto pero todos ahí vivíamos del arrime y eso queríamos cambiarlo, mi compañero Mondragón me apoyó para que les diera un par de ideas y entre todos mirábamos si las hacíamos. Entonces creo que hubo confianza, la ruta era sencilla, 3 objetivos, (I) salir en libertad, pero mientras eso llegaba, (II) buscar un espacio sin entrar en choque y (III) seguridad creo. Al final todo fue cambiando.

    Hay un lío tenaz con la droga, no tanto por el consumo sino porque la dificultad para conseguirla te vuelve manipulable frente a quién te la puede ofrecer y eso sí mató la organización, pues la mayoría del colectivo tenían un lío de consumo y no era de cuidado, era desbordado. Algunos líos eran porque sí nos ayudaban con alguna encomienda, algunos sabían del esfuerzo de la gente de afuera por enviar y que por ello tocaba hacerla rendir, otros por el contrario consideraban que debían sacar provecho, pues no había un mañana y mucho de lo que enviaban las organizaciones se lo fumaban en bazuco, eso fue un lío tenaz.

    Otra cosa era que no se era consciente del por qué estaban ahí y entonces se consideraban unos bandidos, la mayoría son personas de los barrios, de las barras… marginados y bueno por el desconocimiento se auto excluían. [Así que era necesario] trabajar en lo importante que eran, [esto] fue difícil, pero también que la burbuja se creciera tanto al pensar que éramos los redentores de todo. Por otro lado, el acompañamiento desde afuera es importante, muy, muy importante. Pero no verlo como idealizar la gente sino como guiar y si hay que mostrar que eso no ayuda al colectivo, hacerlo saber.

    Mi idea fue escribir y conseguir sellos, pero con un fin, enviaba peticiones a nombre del colectivo pero colocaban población diferencial, esto en sí fue lo que nos ayudó, porque llamarnos colectivo era un tiro al aire pero la ley 65 permite llamarnos población diferencial por ideales políticos, pues hay patios para cada población diferencial, como la comunidad LGTBI o indígenas, paras, sociales, guerrilla u otro. Este fue el centro jurídico que le dimos al tema. A partir de ahí todos los derechos eran válidos, todos firmamos como la misma población y yo era el vocero. Esto permitió que me sacarán a ver a todos mis compañeros en todos los patios, pues hablar con los de otro patio es un lío por la seguridad. Luego de todo eso, [nos tocaba] hacerle saber a las plumas que la vuelta no era con ellos y así nos dijeron que había un patio abandonado, el patio 8. Este era de justicia y paz, de los paras en mi época, allí ya no había nadie y mucho menos podía ingresar nadie por la parametrización.

    Todo esto se hizo leyendo, informándonos, hablando entre todos y tomando una decisión. Cuando ya sabíamos lo que queríamos y nos lanzamos a la huelga, los que salimos teníamos una función y los demás que no iban tenían que mover las redes. Fue toda una experiencia. Dicen que contamos con suerte del patio, pero concluimos que todo lo logramos por organizarnos, seguro en cualquier penal lo habríamos realizado, aunque como le digo no todos apoyaron inicialmente, así que no podíamos hablar por todos, solo por el colectivo aunque lo que ganamos le sirvió a todos.

    Logramos visitas, patio, priorizar salud, formarnos, volver a la dignidad de hablar, en los patios no tienes ni derecho a hablar sino le da la gana a la pluma. Claro está que donde llegues, y por más vida que vos te des, hay límites que pone la pluma. Así que sirvió mucho, pues en la cárcel todo es dinero y por lo menos un patio para nuestra población diferenciada en el que no se pagaba ni aseo, ni plancha y tú comida te llegaba, [pues] no te la racionaban los otros internos.

    ¿Qué sabes de los otros compañeros presos del estallido?

    Mauricio: De los que están privados de la libertad se sabe muy poco por falta de comunicación con ellos .

    David: Sobre los que han salido poco, cada uno tomo su rumbo y se les olvidó que quedan otros acá metidos. Sobre otros penales, que la pasan amargo, más de lo normal, creo que hay un lío sobre todo por las desconfianzas que venían de la calle y pues acá adentro se empeoró. Otros, que creo se les subió a la cabeza que eran los superhéroes de todos los tiempos, nunca le dieron lugar a que experiencias pasadas ayudaran a todo el estallido. Es cierto, todos no llegaron a un punto de resistencia porque se les ocurrió, llegaron porque las experiencias de otros tiempos les hizo llegar allí, creo que todos tienen que contar su visión pero todos quieren hablar sin escuchar. Por ejemplo, supe que había líos en Bogotá porque los de 2021 no querían saber nada de los de 2019, cosa que para mí es una bobada, pues al final todos estamos metidos aquí por haber salido.

    Otros que decían que si era de la guerrilla, que no que solo era calle, pero al final se apoyan en los colectivos insurgentes de todo el país que están encarcelados. En el paro participó la gente indignada, ni siquiera los de izquierda, salieron, como dicen, jíbaros, los de oficina, sicarios, pero también estudiantes, barristas, señores de la tercera edad, todos, y al final la seguridad la daba el chico que siempre repudiaron cuando fumaba bareta en la esquina. Entonces en el paro llegó todo mundo; eso sí hay unos criterios para decir mano en esto sí y en esto no, sin llegar hacer de Fiscalía.

    Un trapo rojo era la convención para decir que no se tenía comida durante el aislamiento, lo que motivo a las personas a salir a las calles – Foto: Andrés Gómez
    Un trapo rojo era la convención para decir que no se tenía comida durante el aislamiento, lo que motivo a las personas a salir a las calles – Foto: Andrés Gómez

    Por ejemplo, los criterios nuestros eran sencillos, fueron 3 preguntas: ¿en qué año fue su captura? si decís 2015 pues nada tenía que ver con nosotros; la otra pregunta era: ¿por qué delitos está? Si decís violador, pues ese no tenía nada que ver en el paro, si decís me cogieron robando una panadería en el paro, o le disparé a un tombo [policía], pues mano ahí no tenemos nada que ver nosotros, ese es su lío con la justicia; la tercera era como mínimo saber en qué punto estuvo y que alguien o una organización lo reconociera. Si está no se cumplía se nos estaba colando.

    ¿Qué es la libertad para tí?

    Mauro: Desde mi punto de vista hago referencia [a la] capacidad y derecho que tiene todo ser humano de poder seleccionar y tomar decisiones de manera responsable considerando sus creencias y sus principios y estar cerca de sus seres queridos.

    David: La libertad para mí difícil de decir pues siento que el día que mi mamá me enseñó a leer y me hacía leer muchos cuentos ese día inicio mi libertad. Cuando llegué a la academia solo pude ver muchas puertas de una llave que mi madre me había dado hace mucho tiempo, y esa llave aún la sigo usando para estar en libertad, leo un libro y mi mente sigue siendo libre. Aunque en lo físico, físico, diría que abrazar a mi madre. No la veo hace muchos años desde que estoy en esta situación por temas de seguridad. También diría, por lo recorrido, que libertad es vivir en un espacio o mundo sin miedo a decir lo que piensas

    ¿Cuál ha sido tu historia y recorrido de ideas y lucha si quieres compartirnos?

    Mauro: no pertenezco a ninguna organización, cuando hay llamado de alguna manifestación hago presencia con algunos conocidos, desde muy joven me ha gustado apoyar…

    David: Pocos saben pero yo soy desplazado con mi familia del territorio Caucano cuando el bloque Calima de las AUC querían matar a todo lo que olía a izquierda eso fue en el 2001, miré muchos amigos de mi padre dejar de existir por resistir, callar y saber comportarse. Fue la primera lección que aprendí, no decir lo que se piensa y sabe. Eso me ayudó a los 9 años a sobrevivir. Después de eso el adaptarme a la ciudad fue difícil, porque los paracos eran gente que hablaba costeño y paisa y usaban zapatillas, eso era una señal de saber quién era el enemigo en el campo. Cuando me refugié en la ciudad pues todo cambió, muchos paisas corrían de la guerra al igual que yo, y muchos usaban zapatillas porque era lo más barato.

    Con todo eso, llegué al colegio y lideré una mini revuelta por unas cámaras que se iban a instalar en el colegio por qué alguien se había robado dos bananos de la comida escolar. Yo sabía quién de los robó, un amigo que no había comido, y no era la primera vez. Siempre lo hizo porque cuando salimos para nuestras casas a almorzar de tan larga jornada mañanera, él debía esperar a su abuela hasta las 6 p.m. que llevarán algo de comer, eso me alentó a que no se descubriera a mi amigo. Luego supimos que el monitor de las cámaras estaba en rectoría y nos vigilaban. Con eso salté a la universidad pública.

    Mire que no era el único que se escondía en esa ciudad, habían muchas más personas. Y más aún porque la universidad pública decía con orgullo que sirvió de refugio en los tiempos que mi familia huyó. Nunca lo supieron si no por este escrito que nosotros fuimos una de esas familias que si la universidad pública no hubiera abierto sus puertas nos habían matado a todos. Y luego muchas cosas más hasta donde hoy estoy.

    ¿Cómo haz sentido la solidaridad dentro de la cárcel?

    Demostración en Usme, Bogotá – Foto: laconstituyenteaudiovisual
    Demostración en Usme, Bogotá – Foto: laconstituyenteaudiovisual

    Mauro: Gracias a Dios, a las organizaciones que nos acompañan y que están pendientes de nosotros hemos tenido esa solidaridad acá en el penal

    David: Al inicio abandonado, siempre acompañado de dos amigos y mi familia, hoy es algo distinto digamos que por tanto agite con el gobierno. Las personas nos escriben, no siempre, pero están ahí sobre todo desde los parches de Bogotá, ufff definitivamente creo hay un trabajo político sobre los presos en Bogotá muy chévere que me gustaría saludarles cuando salga pues su calor se siente hasta estas tierras, solo tengo que agradecer mucho a todos los corazones que sin conocernos nos abrazan

    ¿Y la anarquía? ¿Qué piensas de ella, han tenido cercanía con estas ideas o con compas anarquistas?

    Mauro: Es una ideología política que busca conseguir la emancipación del hombre de todo tipo de organización jerárquica que limite coactivamente la libertad del ser humano ..

    David: Sobre la anarquía diré que cuando estuve en la universidad poco conocía sobre esa línea de pensamiento pero luego me mire rodeado de muchos, sobre todo aquellos que toman chicha jajaja. Uno de ellos me hablaba sobre el poder, siempre me dijo que cualquier forma de cargo es poder y de alguna forma dañaba el ser, eso lo he tenido muy presente en la cárcel, sobre todo cuando he tenido que liderar el colectivo, agradezco siempre sus palabras y siempre recuerdo que fueron de un anarquista. Tengo muchas experiencias más pero esa es algo que llevo como forma de autocrítica siempre.

    Saludos y lo que quieras decir

    Mauro: Saludos para todos los compañeros del estallido social que se encuentran privados de la libertad pronta libertad para todos, que Dios nos bendiga.

    David: Decir que no sería capaz de llegar hasta donde estoy, es decir vivo, sin el abrazo y calor que envían. Si lee alguien esto en la cana, pelear por lo que creemos siempre nos costará y por más que nadie nos vea nuestra conciencia sí. No defraudar en la lejanía a ti mismo, siempre será reconfortante, y por más duro el camino siempre hay personas atrás a quien debemos mostrar nuestros pasos, sea para que pasen por los nuestros o por que definitivamente por ahí no es. Creo en la lucha y seguiré creyendo en ella hasta el fin de mis días.

    Saludos libertad a todas y todos.


    En reconocimiento al compromiso del equipo de El Turbión con la integridad y la excelencia en el periodismo, el medio ha obtenido la Certificación de la Iniciativa de Periodismo Confiable, promovida por Reporteros sin Fronteras con la norma internacional CEN CWA 17493:2019.

  • ¿Criticar a Israel es antisemitismo?

    ¿Criticar a Israel es antisemitismo?

    Por: María Houghton – PST Colombia

    La sentencia en primera instancia contra el dirigente sindical y político brasilero José María de Almeida (Zé Maria), que está siendo apelada en este momento, marca un grave precedente sobre la libertad de expresión y la criminalización de la solidaridad con Palestina. En Colombia, el triunfo de Abelardo de la Espriella y su anuncio de restablecer relaciones con Israel aceleran la consolidación institucional de la definición IHRA que equipara las críticas a Israel con anti-semitismo.

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  • El orgullo también es resistencia

    El orgullo también es resistencia

    Por: Elías Ferrán

    Miles de personas salieron a las calles de Bogotá el pasado sábado 27 de junio para conmemorar el día del orgullo LGBTIQ+. Las pancartas y voces de la movilización denunciaron las distintas violencias que viven y enfrentan. Algunas respondían al miedo con orgullo y rechazaban las llamadas “terapias de conversión” con mensajes como “Nada que curar”; en esa línea representantes de pueblos indígenas recordaban que “Los pueblos originarios somos diversos”, subrayando que la diversidad sexual y de género también hace parte de sus comunidades. Otras voces denunciaron los asesinatos contra la comunidad LGBTIQ+: “Mientras nos sigan matando, seguiremos marchando”, y también hubo carteles dirigidos contra el fascismo y la extrema derecha, con consignas como: “»Facho y marica», el oprimido que quiere ser opresor”. Además de las denuncias, todas las personas con risas, y colores, exigieron que se respete su derecho a existir, amar y conformar una familia, El Turbión las acompañó con el lente de Elías Ferrán.

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  • 13 millones de voces que seguirán transformando a Colombia

    13 millones de voces que seguirán transformando a Colombia

    El 21 de junio se demostró que el proyecto de izquierda no puede ser ignorado y tiene vocación de poder. Casi 13 millones de personas votaron por la profundización de políticas sociales y ambientales que transformen Colombia, y son una fuerza cohesionada y plural. Por su parte, De la Espriella, el próximo mandatario elegido en medio de denuncias de fraude, tiene como base a millones de personas confundidas con mentiras, compra de votos e injerencia extranjera que, además, han sido llevadas a pensar que devolver a Colombia a su pasado fascista les reportará algún tipo de beneficio.

    Este ideario de la ‘nueva’ derecha, que sigue teniendo a Uribe como el gran protagonista tras bambalinas, es toda una colcha de retazos, llena de afirmaciones contradictorias y promesas imposibles de cumplir que puede explicar por qué la derecha no crece en Colombia, aunque gane elecciones.

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  • Cauca, Colombia: A Territory Is Woven with Many Voices

    Cauca, Colombia: A Territory Is Woven with Many Voices

    By Andrés Gómez. Photography: Manuel Ortiz. Terra360

    She had learned to work the land since she was a child. She was strong and brave, say those who knew her. She dreamed of owning a small piece of land and seeing it flourish alongside her daughter. That is why, when Carmen Velasco Tombé remembers Flor Alba, she does not speak first about politics or territorial disputes; she speaks about shattered dreams. Flor Alba Tombé Velazco died on May 21, 2026, in La Ensillada*, a páramo located between the Misak reservation of Guambía and the Nasa reservation of Pitayó, in Colombia’s Cauca department, where a historic dispute over land ended up pitting two sister Indigenous peoples against one another. She was 28 years old and left her daughter, Lisbet, in the care of her mother, who still finds strength by remembering the young woman who dreamed of moving forward in life.

    She was a farmer; she worked in agriculture. She was very brave when it came to work; my daughter was brave in everything (…) She loved her daughter very much, and she had dreams of moving forward, and she dreamed of having her own little piece of land, she recalled.

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  • Cauca, Colombia: Un territorio se teje con varias voces

    Cauca, Colombia: Un territorio se teje con varias voces

    Por: Andrés Gómez. Fotografía: Manuel Ortiz. Terra360


    Había aprendido a trabajar la tierra desde niña. Era fuerte y valiente, dicen quienes la conocieron. Soñaba con tener un pequeño pedazo de tierra y verlo florecer junto a su hija. Por eso, cuando Carmen Velazco Tombé recuerda a Flor Alba, no habla primero de política ni de disputas territoriales, habla de sueños truncados. Flor Alba Tombé Velazco murió el 21 de mayo de 2026 en La Ensillada*, un páramo entre los resguardos Misak de Guambía y Nasa de Pitayó, en el Cauca colombiano, donde una disputa histórica por la tierra terminó enfrentando a dos pueblos indígenas hermanos. Ella tenía 28 años y dejó a su hija Lisbet al cuidado de su abuela, quien todavía encuentra fuerzas evocando a aquella joven que soñaba con salir adelante.

    Ella era agricultora, trabajaba en la agricultura. Ella era muy valiente para trabajar, en todo era valiente mi hija (…) Ella amaba mucho a la hija y los sueños [que] tenía para seguir adelante, y pues soñaba tener tierritas, recordó.

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  • “Cualquier transición será insuficiente si no pone la vida en el centro”

    “Cualquier transición será insuficiente si no pone la vida en el centro”

    Por: Marcela Zuluaga C.


    Mientras gobiernos y empresas discuten el futuro de los combustibles fósiles; comunidades afrodescendientes, campesinas e indígenas insisten en que las transiciones justas parten de la defensa del territorio, la biodiversidad, la justicia climática y el bienestar de las personas. Demandan desde los andes hasta los desiertos de la guajira, que se construya con respeto por los sistemas de vida y los derechos sobre sus tierras y aguas.

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  • Iván Cepeda: entre el estatismo y la economía territorial

    Iván Cepeda: entre el estatismo y la economía territorial

    Por: C. Traven

    América Latina ha ensayado el mercado como ley suprema desde hace décadas, pero hace poco, la izquierda ha cuestionado este paradigma de la derecha fortaleciendo el Estado. Iván Cepeda no se inscribe en ninguno de los dos. Su propuesta no es más Estado ni menos Estado. Es otra cosa: economía popular, cooperativismo, crédito descentralizado, vías terciarias. Es una apuesta por bajar el poder del escritorio al territorio.

    En la región, las izquierdas latinoamericanas tomaron caminos distintos. Por un lado, el justicialismo de Juan Domingo Perón consolidó en Argentina un modelo nacionalista, vertical y corporativo, apoyado en el sindicalismo y en una fuerte centralización política. Por otro, la vía chilena de Salvador Allende defendió la transformación económica mediante la institucionalidad democrática, hasta el golpe militar encabezado por Augusto Pinochet en 1973, durante el cual Allende murió en el asalto al Palacio de La Moneda.

    A comienzos de los años 2000, el auge de las materias primas impulsó la llamada Marea Rosa y el Socialismo del siglo XXI, una etapa marcada por liderazgos fuertes, expansión social y disputas sobre el papel del Estado en la economía.

    Tres formas de gobernar desde la izquierda

    Hugo Chávez – Foto: Bernardo Londoy

    En Venezuela, el gobierno de Hugo Chávez profundizó un modelo sustentado en la renta petrolera y en una fuerte centralización del poder estatal. Durante esos años, el petróleo representó más del 90 % de las exportaciones venezolanas y el alza internacional de los precios del crudo, que pasó de menos de 10 dólares por barril a acercarse a los 100, permitió ampliar el gasto público y financiar programas sociales de gran escala.

    En Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva optó por una fórmula de concertación política y expansión social. Programas como Bolsa Familia beneficiaron a cerca de 50 millones de personas y coincidieron con años de crecimiento económico y reducción de la pobreza durante sus primeros gobiernos.

    José Mujica

    Por su parte, José Mujica representó una izquierda asociada a la austeridad personal, la ampliación de derechos civiles y una menor confrontación política. Durante su presidencia donó cerca del 90 % de su salario, convirtiéndose en un símbolo internacional de sobriedad política. Bajo los gobiernos del Frente Amplio, Uruguay legalizó el aborto, el matrimonio igualitario y la marihuana, mientras la pobreza cayó de forma sostenida durante más de una década.

    La nueva izquierda: clima y transición energética

    Claudia Sheinbaum

    La nueva izquierda latinoamericana ha incorporado con más fuerza la crisis climática, la transición energética y las disputas tecnológicas. En Colombia, Gustavo Petro ha impulsado una agenda centrada en la justicia ambiental y la descarbonización, proponiendo frenar nuevos contratos de exploración petrolera. Sin embargo, varias de sus principales reformas han sido bloqueadas en el Congreso, reflejando las tensiones entre su proyecto político y el sistema institucional colombiano. Aun así, su favorabilidad ronda el 45,8 %.

    En México, Andrés Manuel López Obrador consolidó un proyecto de nacionalismo energético apoyado en el fortalecimiento estatal de la refinación y la infraestructura petrolera. La refinería de Dos Bocas implicó inversiones cercanas a los 11.000 millones de dólares y sus conferencias de prensa diarias ayudaron a sostener niveles de aprobación superiores al 60 % durante buena parte de su mandato. Su sucesora, Claudia Sheinbaum, aporta un perfil más técnico y climático. Tiene doctorado en ingeniería energética, participó en el IPCC, organismo que recibió el Nobel de Paz en 2007, y ha impulsado metas concretas de transición energética, como alcanzar un 35% de generación renovable para 2030.

    En ese panorama regional es donde un eventual mandato de Iván Cepeda podría buscar un lugar propio. Pero para entender ese horizonte político hay que mirar de dónde viene su trayectoria.

    De dónde viene Cepeda

    Ivan Cepeda

    Frente a buena parte de la tradición política colombiana, Iván Cepeda Castro representa una trayectoria marcada menos por las élites económicas o militares que por la violencia política contra la izquierda y los movimientos sociales.

    Su historia está atravesada por el exterminio de la Unión Patriótica. Su padre, Manuel Cepeda Vargas, fue asesinado el 9 de agosto de 1994 en un crimen por el cual el Estado colombiano fue condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2010. Tras el asesinato, su familia partió al exilio en Francia. Esa experiencia marcó buena parte de su formación política y personal.

    Criado entre el exilio, la militancia y la defensa de derechos humanos, Cepeda construyó una trayectoria distinta a la de otros liderazgos progresistas latinoamericanos. No proviene de estructuras militares como Hugo Chávez, ni del sindicalismo que impulsó a Lula, ni de las guerrillas que marcaron parte de la vida política de José Mujica y Gustavo Petro. Su capital político surgió principalmente del activismo por las víctimas, la memoria y la denuncia de la violencia estatal.

    Fue cofundador del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), organización que ha documentado crímenes cometidos por agentes estatales y estructuras paramilitares. Desde allí impulsó denuncias sobre el genocidio contra la Unión Patriótica, que dejó miles de asesinados, desaparecidos y exiliados.

    Su trayectoria también ha estado ligada a los procesos de paz. Participó como facilitador en los diálogos con las FARC-EP y el ELN, y posteriormente respaldó la política de Paz Total impulsada por el gobierno Petro. A lo largo de su carrera parlamentaria, buena parte de su agenda se ha concentrado en derechos humanos, paramilitarismo, víctimas y justicia transicional.

    De la corrupción al desarrollo territorial

    Corrupción. Foto: Omar Vera.

    La visión política de Cepeda parte de una lectura particular del Estado colombiano: no solo como una institución debilitada por corrupción, sino como una estructura históricamente atravesada por redes de violencia, clientelismo y captura regional del poder.

    Por eso su propuesta económica no gira únicamente alrededor de la transición energética. También plantea desmontar mecanismos históricos de concentración económica y política fortaleciendo circuitos productivos regionales menos dependientes de intermediarios financieros, economías extractivas y estructuras clientelares.

    De ahí propuestas como el Banco del Pueblo, orientado a ampliar el acceso al crédito popular; el fortalecimiento del cooperativismo; la inversión en vías terciarias para conectar regiones aisladas; y mecanismos de financiamiento dirigidos a pequeños productores, campesinos y economías locales.

    Más que una “autarquía”, su propuesta apunta a una descentralización territorial del desarrollo. La apuesta no es cerrar la economía, sino reducir la dependencia de estructuras extractivas y de redes políticas y financieras que históricamente han concentrado recursos y poder en pocas manos.

    En esa lectura, la lucha contra la corrupción no aparece solo como un problema moral o administrativo. Se convierte en una disputa por desmontar estructuras de captura del Estado que, durante décadas, se alimentaron de la guerra, el clientelismo y la concentración económica.

    A quién enfrenta este 31 de mayo

    Paloma Susana Valencia Laserna

    Por un lado está Paloma Valencia, representante de una tradición política conservadora vinculada al uribismo y a sectores históricos de poder regional. Su abuelo, Guillermo León Valencia, gobernó durante la consolidación de la doctrina contrainsurgente en Colombia. Bajo su mandato se expidió el Decreto 3398 de 1965, antecedente jurídico de estructuras civiles armadas que posteriormente alimentarían el paramilitarismo. Durante su gobierno también se desarrolló la Operación Marquetalia, una ofensiva militar contra comunidades campesinas que, según distintas investigaciones históricas, incluyó bombardeos con napalm y que terminó alimentando el surgimiento de las FARC-EP.

    En esta campaña, sus declaraciones han sido más de respuestas altisonantes que propuestas y compara las realidades disímiles . Un ejemplo es la respuesta que dio a la afirmación del ministro de Salud de que: «los ricos también lloran». Ella respondió: «Los ricos no lloran. Los ricos, cuando usted les pone muchos impuestos, se van. ¡Se van! ¿Sabe cuántos megaricos se han ido de este país? 6.000» . Y comparó la situación con Venezuela: «Cuando uno destruye su sector privado, cuando uno destruye la posibilidad de que haya riqueza, lo que nos queda es la pobreza» .

    Abelardo de la Espriella Otero

    Por el otro lado está Abelardo de la Espriella, un abogado que ha construido carrera y fortuna defendiendo a algunos de los personajes más cuestionados del país. Defendió a David Murcia Guzmán, condenado por la pirámide DMG que afectó a más de 200.000 personas y terminó extraditado a Estados Unidos. Su nombre también ha aparecido en investigaciones relacionadas con sectores del narcoparamilitarismo en Córdoba y con figuras vinculadas al entramado financiero del chavismo.

    Además, investigaciones periodísticas revelaron transferencias por más de 370.000 dólares provenientes de empresas vinculadas a Álex Saab, señalado como operador financiero del gobierno de Nicolás Maduro y procesado en Estados Unidos por lavado de dinero. Los documentos divulgados incluyen registros bancarios, correos y cartas firmadas relacionadas con esos movimientos financieros.

    A lo largo de los años, De la Espriella ha convertido casos mediáticos y figuras controvertidas en parte central de su proyección pública, construyendo una imagen de “outsider” y “abogado estrella” mientras mantiene relaciones con sectores tradicionales del poder económico y político colombiano.

    El significado político de la elección

    Tarjeta electoral para la presidencia de Colombia 2026.

    La disputa alrededor de Iván Cepeda no gira únicamente alrededor de una candidatura. También expresa una discusión más profunda sobre el rumbo de las izquierdas latinoamericanas después del agotamiento del ciclo extractivo de la Marea Rosa. Entre el estatismo petrolero, la socialdemocracia de conciliación y las nuevas agendas climáticas, Cepeda intenta construir una izquierda centrada en el territorio, menos dependiente de la renta, y más enfocada en redistribuir poder económico y político desde abajo.

    Y frente a él no solo aparecen adversarios electorales, sino sectores políticos y económicos que históricamente han gobernado el país mediante la concentración de la tierra, la guerra, el clientelismo y las alianzas con poderes regionales. El 31 de mayo, Colombia no solo elegirá entre candidatos, escogerá entre profundizar un modelo histórico de concentración y violencia, o profundizar la posibilidad de otro proyecto político para el país.


    En reconocimiento al compromiso del equipo de El Turbión con la integridad y la excelencia en el periodismo, el medio ha obtenido la Certificación de la Iniciativa de Periodismo Confiable, promovida por Reporteros sin Fronteras con la norma internacional CEN CWA 17493:2019.

  • 1º de mayo: entre reivindicaciones laborales y la disputa por el ingreso

    1º de mayo: entre reivindicaciones laborales y la disputa por el ingreso

    En Colombia, el Día Internacional de los y las trabajadoras se celebró en las calles de las principales ciudades sin contratiempos. Sindicatos, movimientos sociales, familias y ciudadanos se dieron cita con pancartas, consignas, pitos, arte y música, para conmemorar derechos laborales conquistados, y para exigir reivindicaciones. En Bogotá, en una jornada llena alegría, miles de personas en la calles demandaron mejores condiciones y derechos laborales para tener una vida digna.

    Desde El Turbión salimos a preguntar por el estado actual del trabajo y la vida de las y los colombianos, en medio de un escenario atravesado por el aumento del salario mínimo, la reforma laboral y las tasas de interés que impone el Banco de la República.

    Alegría y música en la fiesta de los y las trabajadoras
    La fiesta de los y las trabajadores se vivió con arte en las calles de Bogotá

    Durante la jornada encontramos a Freddy Yara, miembro del Sindicato de Empleados Públicos y Contratistas del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sindesena), destacó la importancia de participar en la jornada del primero de mayo y las reivindicaciones que siguen en disputa:

    Salimos por los derechos laborales ya conquistados y por los avances en este gobierno en condiciones laborales y garantías para los trabajadores. También salimos para exigir que el trabajo sea reconocido con equidad y estabilidad. Este primero de mayo es de agradecimiento básicamente a las organizaciones sindicales y de respaldo al presidente.

    Yara indica que se han logrado avances en la reforma laboral y en los acuerdos entre el sindicato y el gobierno, especialmente respecto al contrato de aprendizaje.

    Obtuvimos la nivelación salarial, que nos organiza un poco más y nos deja más tranquilos en recursos mensuales a todos los funcionarios del SENA. Se dio con la firma del decreto No. 0386 del 07 de abril del 2026, además que esto se logra por el actual gobierno del cambio y la mesa de negociación estatal y tenemos grandes posibilidades todavía para seguir avanzando en mejores condiciones laborales.

    Freddy añadió que uno de los retos pendientes sigue siendo la equidad salarial en el país. Según dijo, aunque ya obtuvieron la nivelación, mantener la paridad frente a las demás entidades estatales sigue siendo un objetivo clave para los trabajadores del SENA.

    El apoyo de los y las trabajadoras en Colombia al presidente Petro fue una constante en las calles el pasado 1 de mayo.

    En la misma línea, Ricardo Rubiano, miembro de la Junta Directiva del Sindicato de Trabajadores de la Energía de Colombia (Sintraelecol), seccional Bogotá y Cundinamarca, resaltó la importancia de la jornada para defender lo logrado y sostener las reformas:

    Yo diría que la importancia es de todos los ciudadanos, salir a manifestarnos para apoyar a este gobierno, para que las reformas laborales no se echen para atrás, lograr mantenerlas a pesar de las presiones existentes y avanzar en condiciones laborales en el país.

    Rubiano también opinó sobre el impacto de la reforma laboral desde el punto de vista empresarial y las negociaciones colectivas:

    Los industriales no iban a querer esas reformas laborales, ya que fue importantísima para el pueblo. Cuando se da la reforma laboral, el sindicato se sentó a dialogar con la empresa, y se fueron implementado puntos (…), también manejamos un diálogo social con la empresa, acabamos de terminar un proceso de negociación colectiva, pero sí conocemos sectores que no quieren implementar la reforma, inclusive en empresas como EPM (Empresas Públicas de Medellín), no quieren ajustarse a la ley.

    Candidato presidencial por el Pacto Histórico, Iván Cepeda - Foto: Omar Vera
    Candidato presidencial por el Pacto Histórico, Iván Cepeda – Foto: Omar Vera

    El candidato a la presidencia por el Pacto Histórico, Iván Cepeda, ante una Plaza de Bolívar llena, ratificó la propuesta del Comando Central Unitario sobre un estatuto del trabajo: “que proteja a quienes trabajan”, y que profundizará las reformas adelantadas por Petro:

    Continuará la política del salario vital, así no le guste a la señora Paloma Valencia, se ampliará la reforma laboral, así no le guste a Álvaro Uribe, e incluirá a los trabajadores. Vamos a proteger la reforma pensional, desarrollar la economía popular, avanzar en la revolución agraria.

    El alcance de las reformas

    Hija del proletariado
    Hija del proletariado – Foto Omar Vera

    Las peticiones de las y los trabajadores en las calles, en sintonía con las políticas del gobierno, chocan con el Banco de la República. Aunque las reformas de Petro han acortado las brechas sociales en Colombia, el país sigue siendo uno de los países más desiguales del mundo. Según el Informe Mundial sobre la Desigualdad 2026, el 10% más rico en Colombia, concentra cerca del 60% del ingreso.

    Y la desigualdad afecta más a las mujeres. Según el DANE, en Colombia, las mujeres concentran una mayor carga de trabajo, enfrentan mayores niveles de informalidad y siguen recibiendo menores ingresos frente a los hombres por los mismo trabajos. En la práctica, la precariedad laboral afecta de forma diferente a las mujeres, al ser ellas quienes desde el cuidado no remunerado, sostienen hogares con ingresos inestables y quienes más sienten el impacto de un crédito más caro y de un salario que no alcanza, cuando tienen empleo.

    Al Banco de la República, al parecer le importa poco sostener medidas del ejecutivo que saquen de la pobreza a las personas en Colombia, y eleva las tasas de interés argumentando contener la inflación, pero ha encarecido el crédito y presiona el ingreso disponible de los hogares que tienen deudas. Y según el Banco de la República, para enero de 2026, los hogares destinaron entre el 30% y el 34% de sus ingresos disponibles, al pago de deudas bancarias.

    Un aumento histórico del mínimo bajo presión empresarial

    Resistir – Foto: Omar Vera

    Uno de los retos que se ha presentado durante el 2026 ha sido el aumento del salario mínimo, una decisión que ha mantenido un debate nacional entre quienes la consideran una medida de justicia social y quienes advierten sobre su sostenibilidad.

    El salario mínimo mensual se fijó en $1.750.905, lo que representa un aumento del 23% respecto a 2025. Al sumar el auxilio de transporte, que subió un 24,5% hasta los $249.095, el ingreso total de los trabajadores alcanza hoy los $2.000.000 mensuales. Sueldo que en las ciudades capitales difícilmente alcanza, y menos donde hay economías ilícitas.

    Por un lado, el Gobierno Nacional, a través del Decreto 0159 de 2026 bajo la administración del presidente Gustavo Petro defendió este incremento como una medida de justicia social necesaria, ya que beneficia directamente a aproximadamente 2,4 millones de trabajadores que devengan este ingreso y, de manera indirecta, a más de 6 millones de trabajadores cuyos ingresos se ubican entre uno (1) y dos (2) salarios mínimos legales vigentes, contribuyendo al bienestar de más de 8 millones de trabajadores, al fortalecer su capacidad para cubrir necesidades esenciales.

    Del otro lado, sectores empresariales como la Federación Nacional de Comerciantes Empresarios de Colombia (Fenalco) advierten sobre posibles riesgos económicos y sociales derivados del incremento. El gremio señaló que la medida podría afectar el empleo formal, aumentar la informalidad y presionar a las MiPymes, por lo que presentó una demanda de nulidad y una solicitud de suspensión provisional ante el Consejo de Estado.

    Los escenarios de deterioro inmediato no se han materializado. Una explicación la ofrece El informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre los salarios en América Latina, y asegura que los incrementos del salario mínimo, cuando se dan en contextos de formalización:

    Si son eficaces, los salarios mínimos deberían impulsar el aumento de los salarios de algunos grupos de trabajadores. En los casos en que las mujeres están sobrerepresentadas en los segmentos de trabajadores que ganan salarios bajos, el salario mínimo también debería contribuir a reducir la brecha salarial de género.

    Tasas de interés contra el salario real

    Fuente: BanRep

    Las tensiones sobre el salario mínimo también se conectan con las decisiones de la Junta Directiva del Banco de la República. En su más reciente comunicado de prensa, del pasado 30 de abril, la Junta Directiva de el Banco de la República informó su decisión unánime de mantener inalterada la tasa de interés de política monetaria en 11,25%.

    En la tabla del Banco de la República se pueden revisar los niveles y cambios de la inflación desde el año 1954 hasta la actualidad.

    Según la institución, esta decisión responde a la demanda de energía, la producción manufacturera, el comercio minorista y el comercio exterior de bienes, que apuntan a que el crecimiento económico en el primer trimestre podría superar el del último trimestre de 2025. A esto se suma la incertidumbre internacional, en particular la prolongación del conflicto en Medio Oriente, que podría presionar al alza de los precios de la energía, los fertilizantes y otros bienes, además de endurecer las condiciones financieras externas.

    Pero estas razones no convencen. El País, de España, medio del Grupo Prisa, ha cuestionado que el Banco mantenga tasas de interés altas en un contexto donde la inflación responde en buena medida a factores externos al advertir que “las causas actuales (energía, agro y transporte) son exógenas”. De igual forma, Fedesarrollo proyecta para 2026 un crecimiento cercano al 2,8% bajo escenarios de tasas elevadas; mientras las minutas de la Junta del propio Banco reconocen que este nivel de tasas encarece el crédito y reduce la demanda.

    Las reformas necesitan calle

    El cambio se queda – Foto: Omar Vera

    Se requiere una fuerza que sostenga lo que se disputa cada primero de mayo: salario, condiciones de trabajo y reconocimiento. De lo contrario, continuará la brecha de ingresos, que en Colombia sigue siendo muy amplia, junto con la perpetuación de los trabajos mal remunerados, la informalidad y la precariedad.

    Una evidencia de la necesidad de sostener el rumbo que han iniciado las reformas de Petro es que en la calle se disputan el salario, las condiciones de trabajo y la defensa de gobiernos que respalden a las y los trabajadores. Sin embargo, decisiones como las tasas de interés, definidas por la Junta del Banco de la República, minan hasta dónde pueden llegar esos avances.

    William Quimbay, en su pronunciamiento del 1 de mayo, como afiliado al Sindicato Nacional de Trabajadores/as al servicio del Banco de la República y el sistema financiero, sostiene que por ello es necesario que cambie el Banco de la República:

    El Banco de la República tiene que estar en función del agro, de la industria, del empleo. El Banco de la República debe dejar de ser el motor del enriquecimiento de Sarmiento Angulo, de Davivienda, de Bancolombia y de los demás bancos del sistema financiero privado.

    Este año se juega la continuidad de los intentos por cerrar las brechas salariales en Colombia, impulsados desde la calle y expresados en la elección de Petro como el primer gobierno de izquierda en el país, un proyecto con vocación de continuidad que hoy defiende Iván Cepeda. Estas elecciones presidenciales definirán si se profundiza la dignidad laboral o si el país frena su avance hacia un rumbo económico más equitativo.


    En reconocimiento al compromiso del equipo de El Turbión con la integridad y la excelencia en el periodismo, el medio ha obtenido la Certificación de la Iniciativa de Periodismo Confiable, promovida por Reporteros sin Fronteras con la norma internacional CEN CWA 17493:2019.

  • Suramérica: Entre las urnas y el pentágono

    Suramérica: Entre las urnas y el pentágono

    Tres días antes de las elecciones en Honduras, Donald Trump publicó dos mensajes en su red social de Trump Social. En el primero amenazó con una intervención militar. En el segundo condicionó la ayuda de Estados Unidos a que ganara Nasri Asfura, su candidato, del partido nacional:

    Si Tito Asfura gana la presidencia de Honduras, porque Estados Unidos tiene tanta confianza en él, sus políticas y lo haga por la gran gente de Honduras, le daremos mucho apoyo. Si no gana, Estados Unidos no va a seguir tirando dinero bueno tras dinero malo.

    Asfura pertenece al mismo partido del ex presidente Juan Orlando Hernández quien cumplía una condena de 45 años en una cárcel federal por narcotráfico, hasta que Trump lo indultó dos días antes de las votaciones en el país centroamericano.

    Cuando el conteo de votos mostró un empate técnico y el rival centrista, Salvador Nasralla, amenazaba con remontar, Trump volvió a las redes: “Parece que Honduras está tratando de cambiar los resultados de su elección presidencial. Si lo hacen habrá un infierno que pagar”. No presentó evidencia alguna; pero el Consejo Nacional Electoral declaró ganador a Asfura el 24 de diciembre.

    La congresista estadounidense de origen somalie, Ilhan Omar, y el representante de origen mexicano, Jesús García, denunciaron la injerencia como “Totalmente inaceptable” y advirtieron que la congresista republicana: María Elvira Salazar, llegó a respaldar “un golpe militar como en el 2009”. The Intercept, documentó que pandilleros de la MS-13, la misma organización que Trump había designado como terrorista, amenazaron de muerte a pobladores de barrios populares de San Pedro Sula y Tegucigalpa para que votarán por Asfura. Dijeron: “Si no siguen la orden, vamos a matar a sus familias, hasta sus perros”

    Eso fue Honduras

    En Chile, el embajador estadounidense Brandon Judd, un exjefe de la patrulla fronteriza sin experiencia diplomática, usó su primera conferencia de prensa para atacar al saliente presidente Gabriel Boric y declarar que: “con gobiernos ideológicamente alineados, será más fácil trabajar”. El canciller Alberto Van Klaveren aseguró que “las declaraciones […] son inapropiadas y son desafortunadas” y presentó una nota formal de protesta, señalando que tales palabras “representan una intervención en asuntos internos de nuestro país”. José Antonio Kast ganó la segunda vuelta en las presidenciales del país austral con el 58% de los votos. Trump celebró al día siguiente:

    Hace unas horas me enteré de que en Chile la persona que yo respaldé, que no lideraba en las encuestas, terminó ganando con bastante facilidad.

    José Antonio Kast

    Kast llegó al poder el 11 de marzo de 2026. Ese mismo día firmó seis decretos. El primero convierte a la migración irregular en delito. El segundo despliega militares con “facultades plenas para detener, reconducir y expulsar a cualquier extranjero que cruce ilegalmente”. El texto dice: “Nada de permisos, beneficios ni apelaciones eternas. No más ONG entorpeciendo expulsiones.” La noche de su victoria, Kats pronunciaba la frase que resume su programa: “Sin seguridad no hay paz, sin paz no hay democracia, y sin democracia no hay libertad.” Es el primer presidente pinochetista desde el regreso de la democracia. Hizo campaña por Pinochet en el plebiscito de 1988 y ha prometido no solo indultar a los condenados por crímenes de lesa humanidad, sino impulsar una Ley de Seguridad Integral y Control Fronterizo que dará más poderes a las Fuerzas Armadas y Carabineros en las zonas donde existen tensiones con indígenas mapuche desde 2021, y la Macrozona Norte por la presencia de grupos de narcotráfico.

    Lo de Honduras y Chile fue sólo un ensayo

    Pete Hegseth – Foto: Gage Skidmore

    El 5 de marzo de 2026, Pete Hegseth, Secretario de Guerra de los Estados Unidos, pronunció en la conferencia Anti cártel de las Américas, en el comando Sur de Doral, en la Florida, las palabras que deberían quitarnos el sueño:

    Trump ha dibujado un nuevo mapa estratégico, de Groenlandia al Golfo de América y el Canal de Panamá. En el departamento de guerra lo llamamos la gran Norteamérica. Cada nación soberana al norte del Ecuador, de Groenlandia a Ecuador y de Alaska a Guyana, ya no es parte del sur global. Es nuestro perímetro inmediato de seguridad.

    Dos días después, el 7 de marzo, en el Hotel National Doral, se celebró la cumbre “Escudo de las Américas”. Trump firmó un acuerdo de colaboración militar con doce mandatarios Latinoamericanos: Milei, Bukele, Noboa, el recién estrenado Kast, Santiago Peña de Paraguay, Luis Abinader de la República Dominicana, Kamla Persad-Bissessa de Trinidad y Tobago, Mohamed Irfaan Ali de Guyana, Rodrigo Chaves Robles de Costa Rica, Rodrigo Paz Pereira de Bolivia y José Raúl Mulino de Honduras. Allí dijo:

    Es un día histórico, nos hemos unido para anunciar una nueva coalición militar para erradicar los cárteles criminales que plagan nuestra región.

    Marco Rubio fue claro en el almuerzo: “Los países representados aquí, Los 12 líderes, son aliados. Pero son más que aliados: son amigos. Éstos son los países que siempre responden cuando hay una necesidad y trabajan con nosotros”. El mensaje del secretario de Guerra fue más directo: “La razón por la que esto es una conferencia de liderazgo militar y no de abogados es porque estas organizaciones sólo pueden ser derrotadas con poder militar.”

    Ni Brasil, ni México ni Colombia fueron invitados. Trump lo dijo sin ningún pudor durante la cumbre: “Los carteles están dirigiendo México. No podemos permitirlo.” Hegseth trazó paralelos con la Segunda Guerra Mundial: “Esto es lo que hicimos en la Segunda Guerra Mundial. Lo llamamos la ‘defensa del cuarto de esfera’, y lo volveremos a hacer si nos tomamos en serio nuestra seguridad nacional y si priorizamos la geografía”. También les dijo a los líderes latinoamericanos asistentes que la región debe permanecer como “Naciones cristianas bajo dios” y mantenerse unida frente al “el narco-comunismo radical y la tiranía anarquista”.

    Río de Janeiro Reunión de Jefes de Estados de Colombia, Brasil, México y Chile

    Está en juego la noción misma de soberanía

    Donald Trump

    Sobre Colombia, Trump desde el Air Force One, dijo “me suena bien una operación militar”, y aseguró: “Colombia está gobernada por un hombre enfermo, que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos, pero no vas a seguir haciéndolo por mucho más tiempo”. Le quitó la visa a Gustavo Petro, y lo metió en la lista Clinton junto con su esposa, su hijo y el ministro del interior Armando Benedetti. El presidente Petro lo denunció en diciembre:

    La presencia de mandatarios regionales en Estados Unidos tiene que ver con la decisión del gobierno de los Estados Unidos de entrar en las elecciones en Colombia.

    El gobernador de Antioquía Andrés Julián Rendón viajó a la ciudad de Washington a reunirse con funcionarios de la Casa Blanca y congresistas norteamericanos en diciembre. Antes lo habían hecho los alcaldes locales de Medellín y Cali, Federico Gutiérrez y Alejandro Eder, respectivamente.

    Pero la intromisión no solo llega desde Washington. También cruza por la frontera sur. El presidente Daniel Noboa convirtió al Ecuador en la plataforma operativa de los Estados Unidos contra Colombia. En diciembre de 2025, personal de la fuerza aérea estadounidense llegó con equipos a la base aérea de Manta, a 330 km de la frontera con Colombia. La embajada de los Estados Unidos lo presentó como una “Operación temporal” para “el fortalecimiento de la lucha contra el narcotráfico”, a pesar de que los votantes ecuatorianos habían rechazado en referéndum la instalación de bases militares extranjeras. En enero del 2026 empezaron las explosiones en laboratorios de cocaína en los departamentos de Nariño y Putumayo, sur de Colombia.

    Daniel Noboa

    La revista Proceso, reportó que funcionarios colombianos consideran en privado que se trata de ataques con drones estadounidenses que parten desde Manta. Petro advirtió a los campesinos cocaleros: “Sustituyan los cultivos antes de que nos calcinen con drones” Después aparecieron 27 cuerpos calcinados en la frontera. En marzo, una bomba MK-82 de 250 kilos, del mismo tipo usado en el bombardeo de Angostura contra Raúl Reyes en 2008, fue hallado aún sin explotar en un cultivo de hoja de coca en Putumayo, a pocos metros de la línea fronteriza. El comandante de la fuerza aeroespacial colombiana dijo que la bomba “no fue colocada deliberadamente” sino que “obedece a un efecto físico” porque no detonó y siguió su trayectoria. Petro respondió que los bombardeos “no parecen ser de los grupos armados, que no tienen aviones, ni mucho menos de la fuerza pública de Colombia.”

    Ecuador ya es, de facto, laboratorio militar de los Estados Unidos en la frontera colombiana. Una oficina permanente del FBI opera en Quito, Washington entregó helicópteros Bell 505, y entrenó militares ecuatorianos bajo el plan Fénix. Además, el subsecretario de guerra Joseph Humire visitó Ecuador para “orientar los esfuerzos hacia la frontera norte con Colombia”. Luego, el ministro ecuatoriano del interior, John Reimberg, confirmó que se realizan “bombardeos” contra estructuras vinculadas al narcotráfico.

    Y ahora Noboa entró de lleno en la campaña electoral colombiana. En una entrevista con la Revista Semama publicada el pasado 18 de abril de 2026, el presidente ecuatoriano nombró a sus candidatos favoritos: Paloma Valencia del Centro Democrático, y Abelardo de la Espriella, del movimiento de Defensores de la Patria. Dijo:

    Tengo una buena relación con Paloma, con Abelardo. Creo que los dos tienen buenas intenciones. Al final respetaré la decisión de los colombianos y trabajaré de la mano con cualquier presidente de alguno de esos dos.

    Sobre Iván Cepeda, el candidato del pacto histórico que lidera todas las encuestas, fue categórico:

    Viene incluso con un discurso más ideológico y más cargado que el mismo Petro.

    Noboa no se detuvo ahí. Insinuó que el presidente Petro se reunió con personas vinculadas al narcotraficante ecuatoriano Adolfo Macías Villamar, alías Fito, líder de los Choneros, durante una visita a Manta tras la posesión presidencial. Petro respondió que sólo viajó a Ecuador para asistir a la investidura, que fue el propio gobierno ecuatoriano el que dispuso la custodia militar, y anunció que demandaría penalmente a Noboa por calumnia.

    En un mensaje a través de la red social X, Petro además acusó al mandatario ecuatoriano de apoyar el narcotráfico en Colombia. Publicó una foto de De la Espriella y escribió: «Éstos son los candidatos que dice Daniel Noboa, presidente del Ecuador, como si tuviera derecho a intervenir en la política de Colombia.” El presidente Petro también denunció que “Hay una orden de una oficina extranjera y de la oposición colombiana” contra él.

    Los candidatos de la derecha ya respondieron el llamado. Paloma Valencia viajó a Ipiales con el expresidente Uribe, hasta el puente internacional de Rumichaca, y anunció: “El primer día, la primera llamada que voy a hacer, es al presidente Noboa. Y le voy a decir que aquí hay con quien compartir al narco terrorismo y que inmediatamente nos quite lo aranceles”. Al día siguiente, De la Espriella visitó la misma frontera y dijo lo mismo.

    La guerra arancelaria entre Colombia y Ecuador, escalada al 100% por ambos lados en abril del 2026, se convierte en la herramienta perfecta de presión: El electorado fronterizo de Nariño sufre el bloqueo comercial y los candidatos de derecha les ofrecen la solución inmediata: Alinearse con Noboa, que ya se alineó con Trump, y que firmó el acuerdo de Escudo de las Américas. La cadena está completa.

    Presidente de Colombia Gustavo Petro – Foto: LISA News

    Petro lo dijo desde Barcelona, en el panel “Democracia y civilizaciones”:

    Nos sentimos rodeados. Lo han hecho así para que no se reconstituya el proyecto de la gran Colombia.

    Hasta el momento, ningún candidato respaldado por Trump ha perdido una elección en América latina. En Argentina, Milei ganó las elecciones legislativas condicionadas por un rescate de 40,000 millones de dólares. En Bolivia, las elecciones presidenciales fueron ganadas por la derecha. En Ecuador, repitió Noboa. En Chile arrasó Kats. En Honduras se impuso Asfura. Y en Perú, estuvimos a punto de una segunda vuelta electoral para elegir presidente entre dos candidatos de derecha.

    El internacionalista Abelardo Rodríguez Sumano lo sintetizó: “Cuando Estados Unidos decide que va a intervenir, hay una gran cantidad de escalas: diplomática, económica, de aranceles, de intervención militar, de ejercicios de inteligencia. Tiene un abanico extraordinario.” El académico peruano Farid Kahhat fue más directo: “Trump básicamente extorsiona a los electores”

    Colombia votará el próximo 31 de mayo

    El 47% de la población de América latina va a las urnas este año: Además de Colombia, Brasil, Perú, Haiti y Costa Rica. Una línea ininterrumpida de gobiernos de derecha se extiende ya desde Ecuador a la Argentina. No quedan sino Colombia, Brasil y Uruguay. Si la derecha gana en Colombia, se consolidaría el giro continental. México quedaría sólo con Sheinbaum, cercada por todos los flancos, y Lula llega acorralado a las elecciones de octubre próximo.

    Si el progresismo colombiano resiste. Si la herencia de los procesos populares que llevaron a Petro al poder logra producir un candidato capaz de ganar, no contra la derecha colombiana nada más, sino contra la Casa Blanca, contra Rubio, contra el Escudo de las Américas, contra Noboa y sus bombas y MK-82. Si Colombia vota en mayo y demuestra que la extorsión electoral de Trump tiene un límite. Si eso pasa, entonces Brasil y México respirarán y la doctrina de la gran Norteamérica se estrellará contra un electorado que no le tiene miedo.

    Lo que viene para Colombia no es una elección más. Es una pregunta sobre si este continente va a tener permiso de elegir a sus gobernantes o si el mapa de Hegseth se convierte en la nueva frontera del decadente imperio gringo. Trump ya tiene su coalición militar, sus aliados y a Venezuela como un precedente. Así que, cada voto en las elecciones de mayo será un acto de soberanía o un acto de rendición: no hay puntos medios.


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