En 2021, tras el estallido social en Colombia, varios jóvenes víctimas de lesiones oculares por parte de la fuerza pública decidieron organizarse y dar voz a todos aquellos con quienes compartían ese dolor, en una apuesta por la justicia y la esperanza de una sociedad en paz. Hoy presentaron al mundo el documental, ‘Los ojos que renacen: historia de un movimiento en resistencia’. Su voz y capacidad de denuncia y transformación fueron bien entendidas en el reciente estreno. Después de la proyección, una joven asistente les dijo a las víctimas que participaron del documental: ‘Ustedes perdieron un órgano, pero lograron crear uno nuevo’.
Manufactura basada en nanotecnologia. Foto: Kevin Tong.
Por: Silvia Ribeiro y Jim Thomas – octubre 11 de 2019
A finales del siglo XX, desde el Grupo ETC advertimos sobre la inminencia de un tsunami de potentes tecnologías convergentes que afectaría muchos aspectos de la vida económica, social, cultural y política, con grandes impactos para el medio ambiente y la salud. Todo esto en el contexto de la mayor concentración corporativa de la era industrial, con oligopolios extremadamente poderosos que controlan inmensos sectores de producción y tecnología. La realidad superó nuestras más atrevidas fantasías. Las organizaciones y movimientos lidiamos ahora con esta compleja realidad. El desafío es construir colectivamente plataformas de evaluación social de la tecnología para avanzar en la comprensión crítica del todo tecnológico y fortalecer la capacidad de acción colectiva.
Javier Darío Restrepo (1932-2019). Foto: Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano.
Por: Javier Darío Restrepo – octubre 10 de 2019
(N. del E.) El pasado 6 de octubre, a su regreso a Bogotá del Festival Gabo, el maestro Javier Darío Restrepo se despidió para siempre. El periodismo latinoamericano no solo pierde con su partida a un referente fundamental a la hora de afrontar los debates éticos propios del oficio sino a uno de los mejores cronistas colombianos del siglo XX.
Después de más de medio siglo de ejercicio profesional y 25 libros publicados, el pasado viernes 4 de octubre lanzó “La constelación ética” en el marco del Festival Gabo. Las palabras que presentamos a continuación hacen parte de lo que sería su último acto público, la alegre despedida de un maestro que, sin duda, ha ejercido una influencia decisiva sobre el periodismo del continente.
Es indispensable para el periodista la condición de
la humildad. Santa Teresa de Jesús dice que la humildad es la verdad
de nosotros mismos. Siempre ese vanidoso que hay en el periodista es
el resultado de una falsificación de lo que uno es, de lo que uno ha
hecho, y eso da por resultado una distorsión de la mirada sobre
todas las cosas.
Además, interviene ahí una palabra que es
eminentemente periodística: la verdad. Y si la vanidad, la soberbia
y la arrogancia son el resultado de falsificaciones y exageraciones,
allí sí que resulta cierto que el periodista tiene que huir de eso
para estar en lo suyo. Estamos hechos para buscar la verdad y para
poderla encontrar tenemos que hacer una neutralización de ese ruido
interno que es la vanidad, pues nos impide ver lo que está pasando.
El ser del periodista es fundamentalmente el de un
servidor de la sociedad. Esa definición contradice todos los afanes
de grandeza con que a veces nos arropamos los periodistas, que
creemos que por serlo estamos ejerciendo un poder. Ahí viene la otra
forma de eludir eso: exorcizar el poder periodístico con el
servicio, sentirse servidor de toda la sociedad. Si yo todos mis
trabajos periodísticos los presido con la voluntad de servir a mis
lectores, oyentes o televidentes, estoy conjurando todos los demonios
de la vanidad.
Allí vendría otra de las formas de contrarrestar esto que es la autocrítica. En mis tiempos de reportero me costó hacer entender a mis colegas que teníamos que comenzar las sesiones de agenda con una autocrítica. Estaba en televisión y decía ‘esto debiera comenzar viendo el noticiero de anoche y sometiéndolo a crítica’. No, eso nunca se pudo hacer, en el fondo, porque los directivos temían molestar la sensibilidad de los colegas y pensaban que iban a reaccionar negativamente, sin caer en cuenta de que ese es el ejercicio clave para que un noticiero progrese: el estar diariamente midiendo los errores y fallas que se han tenido y aplaudiendo los aciertos […]
Es completamente contrario a la naturaleza del periodista el estarse mirando todos los días en el espejo del agua para enamorarse de su imagen. Esa autocrítica permanente, aparte de darnos mucha madurez personal, es la clave de la calidad profesional[…]
Yo creo que hay toda una peste de resignación en todos aquellos que no quieren enfrentar la reconstrucción de su propia persona y de la sociedad en que viven. Esa resignación inmoviliza[…]
Esto, para nosotros como periodistas, es uno de los
más bellos y fecundos desafíos: el estar mirando a la sociedad
desde el punto de vista de lo que tiene que llegar a ser y no
concentrarse como una obsesión en todo lo malo que fue y que sigue
siendo.
Tiene una mayor fuerza para la construcción de sociedad creer que nosotros tenemos unos posibles por realizar que estar insistiendo tanto en los malos, en los errores, en las malas actuaciones que hemos tenidos en el pasado. Ahí veo yo una gran tarea que tenemos que cumplir los periodistas: enseñar la esperanza y enseñar que los seres humanos somos mejores de lo que nos imaginamos[…]
La noticia convertida en mercancía es un arma
arrojadiza contra la gente. La noticia hecha con prisa es una noticia
superficial, tiene superficie pero por dentro no hay nada. Y ya se
sabe, la calidad del periodismo está muy cercana a lo lento de la
sabiduría. El pensamiento generalmente es lento, la información con
pensamiento tiene que ser lenta.
Ahí viene lo que García Márquez repetía en muchas oportunidades: más vale llegar de último en la información, pero con algo de mejor calidad. Lo que nos importa a nosotros es la calidad de la información y esa calidad solo se obtiene con operaciones que son de por sí lentas.
No basta con que actúes a la misma velocidad con que actúa el ojo o el oído, es además actuar con la velocidad que actúa el pensamiento y este tiene que comparar, tiene que investigar antecedentes, tiene que investigar las proyecciones o consecuencias de los hechos y todo eso contado da una noticia integralmente válida, que es el mejor regalo que uno le puede dar a un receptor[…]
Sean públicos o sean privados, todos los medios que
transmiten información deben estar al servicio de la sociedad. Solo
reconocen un amo: la sociedad. No es ni el presidente, ni el gerente
ni el señor que pone las cuñitas en el noticiero sino toda la
sociedad.
Ese es un principio que debe tener muy interiorizado
un periodista: para mí, el único amo que respeto es la sociedad y
esa sociedad la encuentro a través de cada una de las personas que
reciben la información. Los demás no son amos que merezcan mi
respeto porque yo sé que en la medida en que yo sirvo a cualquiera
de ellos se degrada mi profesión y pierde toda su dignidad.
Generalmente, los que tienen el poder se creen
dueños de todo y dueños, sobre todo, de la comunicación. Resulta
que en una democracia la comunicación es indispensablemente libre
para que se pueda ejercer fiscalización sobre el que está en el
Gobierno y esa fiscalización es la fiscalización de todos […]
Dependiendo de quién tenga el poder serán los
esfuerzos que haga ese señor para que no lo fiscalicen o lo
fiscalicen de una determinada manera edulcorada. La
función de un medio de comunicación es esa: fiscalización, por un
lado, y, por otro, estímulo a la población para que
ejerza ese poder fiscalizador.
Roger Waters durante su concierto en Bogotá. Foto: Marcela Zuluaga Contreras.
Por: Marcela Zuluaga Contreras – diciembre 3 de 2018
Con un fuerte espectáculo desde lo visual y lo sonoro, Roger Waters regresó a Colombia después de 11 años para cumplir una cita anunciada desde marzo en el estadio El Campín de Bogotá, como parte de su gira por Sudamérica.
Con su permiso, me gustaría decir cómo funcionan las peluquerías modernas. No es que el asunto se preste para un tratado filosófico o científico, o qué se yo, ni para tema de grandes obras literarias. Pero, bueno, lo mío son las peluquerías modernas, de vanguardia, y lo poco que puedo decir sobre ellas, ya que apenas podría referirme a otras materias, es que viven del vacío absoluto. Tal cual.
«Paz anhelada» es una de las obras más destacadas en la Cumbre Nacional de Arte y Cultura por la Paz- Foto: Corporación Colombiana de Teatro.
Por: Yovana Vargas – agosto 2 de 2018
Bogotá será el escenario de la Cumbre Nacional de Arte y Cultura por la Paz, la Reconciliación y la Convivencia, la cual se llevará a cabo del 2 al 5 de agosto.
Durante el lanzamiento para medios de comunicación de esta iniciativa, realizado el pasado 31 de julio en la sala Seki Sano, la directora de teatro Patricia Ariza, quien es una de las organizadoras de este evento, manifestó que el espíritu de este encuentro artístico es mostrar la forma en que la cultura promueve transformaciones y recordar a quienes han sido asesinados por defender sus derechos.
Hay una resistencia muy grande, hay una resistencia de la que no se habla, que es la resistencia cultural […] La cumbre la vamos a dedicar a hacer un homenaje a los líderes y lideresas sociales, y también será un acto de repudio por la matanza tan impresionante que sucede […] y un acto de protección.
En el manifiesto de de la cumbre, impulsada por una coalición de decenas de organizaciones sociales, se describe así la intención que se persigue con esta iniciativa:
Los largos años de la guerra colombiana nos han mostrado que la guerra también ha sido una guerra en la cultura. Quienes hacen la guerra han cultivado en los corazones y las mentes de la ciudadanía la deshumanización y la insensibilidad ante la muerte sangrienta. Han sembrado el sentimiento de que esto nada ni nadie lo cambia. Que la guerra es inevitable. Que es necesaria. Han hecho una larga siembra del odio, con discursos, con verdades a medias, con noticias manipuladas, telenovelas y seriados.
Los bogotanos podrán acudir a las presentaciones en el Teatro Colón, la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, la Universidad Jorge Tadeo Lozano, el Teatro la Candelaria y la sala Seki Sano, espacios en los que el público podrá apreciar obras teatrales, audiovisuales, musicales, poéticas y de performance, entre otras, desarrolladas por las 20 agrupaciones nacionales, 15 bogotanas y 3 internacionales que participan de este encuentro.
Dentro de los invitados internacionales a esta cumbre se destaca la presencia de Bertha Zúñiga hija de la ambientalista hondureña Berta Cáceres, asesinada en 2016,y la directora de teatro Perla de la Rosa, quien hablará sobre el papel del arte y la cultura en el tejido social en su experiencia en Ciudad Juárez (México).
Entre las experiencias nacionales que se podrán conocer en esta cumbre se destacan la de de la Fundación Acción Interna, dedicada al arte dramático con población carcelaria, el trabajo en artes plásticas y artesanías que realizan excombatientes de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), las investigaciones en memoria sonora realizadas por César López y otros músicos de la Fundación Plan, la de la Corporación Personas con Capacidades Diversas, las resistencias femeninas integradas en el performance «Pasarela», la de las madres de Soacha y sobrevivientes del genocidio de la Unión Patriótica en la construcción de la obra de teatro «Antígonas: tribunal de mujeres», la de la batucada feminista La Tremenda Revoltosa, el trabajo de la Escuela Audiovisual Infantil de Belén de los Andaquíes (Caquetá) y «Paz anhelada», un drama protagonizada por 3 mujeres excombatientes que hablan de su vida en las montañas colombianas, su conocimiento con plantas medicinales y el rigor de la guerra.
El domingo, para el cierre de la cumbre habrá un concierto con músicos de la talla de Edson Velandia, Liliana Montes y el Grupo Artístico Puma Blanca de Buenos Aires (Cauca), entre otros. La cita será a partir de las 4:30 pm en la Fundación Gilberto Alzate Avendaño.
Para consultar toda la programación, se puede ingresar al siguiente enlace.
El comercio de datos privados es uno de los grandes negocios de los especuladores de Internet y una gran amenaza al derecho a la intimidad. Foto: Hugo Escalpelo.
Por: Marcos Urupá – febrero 5 de 2018
Sin lugar a dudas, Internet se ha convertido en algo casi esencial para la sociedad actual. Similar a lo que ocurrió con la televisión y la radio cuando surgieron, se ha colocado como un servicio que tiene futuro, que ofrece nuevas oportunidades comunicacionales, y en un incentivo para las áreas de salud y educación, así como para nuevas formas de sociabilidad.
«¡Abajo los medios golpistas!», protesta frente al diario Folha de Sao Paulo. Foto: Gabriel de Andrade Fernandes.
Por: Bepe Damasco – febrero 1 de 2018
Alcanzaría para un libro de centenares de páginas la cantidad de artículos publicados por la blogósfera progresista alertando a los gobiernos de Lula y Dilma sobre el suicidio político que significaba el no enfrentar el debate sobre la regulación de los medios de comunicación con la sociedad. Yo mismo perdí la cuenta de cuantos textos escribí sobre este asunto.
Urge intervenir la noción de posverdad con una buena dosis de pensamiento crítico para radiografiarla hasta saber qué contiene y a qué propósitos tributa su uso. Sus definiciones la pintan como una forma ‘emotiva’ de la mentira para manipular a la ‘opinión pública’,para subordinar los hechos a las habilidades emocionales del manipulador.
El desarrollo de la robótica y otras áreas de la tecnología abren la posibilidad de que miles de puestos de trabajo en el mundo desaparezcan. Foto: Tecnalia.
Por: Alberto Carral – julio 12 de 2017
Comienza a ser asimilado el hecho de que la Tercera Revolución Industrial aceleró como nunca antes la destrucción masiva de puestos de trabajo a manos de las máquinas, lo que se tradujo en desempleo y subempleo masivos en todo el planeta. Pero, su impacto habrá sido menor en comparación con lo que se espera de la cuarta revolución tecnológica.