escribano

Quemar las naves

El regreso a las armas de un sector de disidentes que abandona el proceso de paz representa un reto de grandes proporciones para el país.

¡Ya era hora, carajo!

Darío Arizmendi empeñó su carrera a un periodismo ‘lagarto’, cargado de adjetivos rimbombantes para los poderosos y sesgado a favor de su interés particular.